• Personas caminan junto a los escombros de edificios derrumbados a lo largo de la calle Saftawi, en Yabalia, al norte de la Franja de Gaza, 20 de enero de 2025. (Foto: Getty Images)
Publicada: miércoles, 14 de octubre de 2026 3:55

Alrededor de 300 000 familias de la asediada Franja de Gaza corren el riesgo de afrontar el próximo invierno sin un refugio adecuado debido a la guerra genocida de Israel.

En un comunicado emitido el martes, el Ministerio de Desarrollo Social de Palestina afirmó que aproximadamente el 90 % de las tiendas de campaña que albergan a familias desplazadas están deterioradas y ya no reúnen condiciones adecuadas para vivir, tras dos años de exposición al sol y al viento, así como de uso continuo.

Ante la perspectiva de que numerosos palestinos afronten su cuarto invierno consecutivo en tiendas de campaña, la referida Cartera advirtió que el empeoramiento de las condiciones meteorológicas podría desencadenar una catástrofe humanitaria.

La crisis se ve agravada por la destrucción total o parcial del aproximadamente 85 % de las viviendas de Gaza por parte de Israel, lo que deja a cientos de miles de personas con muy pocas alternativas seguras. Las inundaciones en los campamentos de desplazados, los daños a las pertenencias personales y la mezcla del agua de lluvia con las aguas residuales también podrían generar graves riesgos para la salud pública y el medioambiente.

 

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha alertado que cerca de dos millones de personas en Gaza siguen necesitando asistencia para acceder a refugios, mientras que los suministros humanitarios disponibles y previstos solo cubren el 17 % de las necesidades de alojamiento para el invierno, según un informe presentado por las Naciones Unidas en Ginebra el 9 de octubre.

La OIM informó de que aproximadamente 8600 kits de refugio de emergencia permanecen fuera de Gaza después de que el régimen sionista rechazara repetidamente su entrada. Estos kits incluyen madera, lonas impermeables y otros materiales necesarios para construir y reforzar los refugios. Aunque algunas tiendas de campaña y lonas han logrado entrar en el territorio asediado, los suministros siguen siendo insuficientes y las restricciones continúan obstaculizando la entrega de materiales más resistentes y duraderos para construir refugios.

Una evaluación preliminar citada en el informe del 2 de octubre de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCAH) identificó más de 4000 edificios que presentan condiciones de inseguridad y requieren una demolición parcial o total. Según el informe, más de 2300 de estas estructuras siguen ocupadas por aproximadamente 44 000 personas.

Mientras tanto, el Grupo de Coordinación y Gestión de Campamentos identificó 217 emplazamientos de desplazados con un riesgo medio o alto de inundación, donde viven alrededor de 235 000 personas. Las zonas bajas, las áreas costeras, los emplazamientos cercanos a acumulaciones de agua y aquellos con redes de drenaje obstruidas afrontan riesgos especialmente elevados. La OCAH también ha advertido de que las restricciones de acceso al 65 % del territorio de Gaza limitan las alternativas de alojamiento, mientras que las zonas accesibles siguen estando gravemente superpobladas.

El Consejo Noruego para los Refugiados (NRC, por sus siglas en inglés), que dirige el Grupo de Coordinación del Sector de Alojamiento en Palestina, informó el 5 de octubre de que se necesitarían al menos 283 millones de dólares para cubrir las necesidades mínimas de la respuesta humanitaria durante el invierno. Las reservas existentes y los suministros previstos solo permitirían prestar asistencia parcial a unas 52 000 familias, frente a las cerca de 300 000 que necesitan ayuda.

Ante la proximidad de la temporada de lluvias, la destrucción generalizada, las restricciones a la entrada de suministros esenciales y la grave falta de financiación están obstaculizando los preparativos para alojar a la población desplazada de Gaza. Miles de familias continúan viviendo en tiendas de campaña deterioradas o en edificios con riesgo de derrumbe, lo que las deja expuestas a las lluvias intensas y las inundaciones.

Desde el inicio de la guerra genocida israelí en la Franja de Gaza, el 7 de octubre de 2023, las fuerzas israelíes han llevado a cabo intensos ataques aéreos en distintas zonas del enclave, provocando una destrucción generalizada de viviendas e infraestructuras y el desplazamiento reiterado de la población palestina. La ofensiva ha causado la muerte de al menos 74 389 palestinos y heridas a otros 175 423, mientras que miles de personas continúan desaparecidas.

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