• El ministro israelí de seguridad interna, Itamar Ben-Gvir, participa en una ceremonia judía en la Ciudad Vieja de Al-Quds, 28 de septiembre de 2026. (Foto: Reuters)
Publicada: martes, 29 de septiembre de 2026 19:13

HAMAS ha llamado a los pueblos árabes y musulmanes a defender los lugares sagrados tras la incursión del ministro israelí Itamar Ben-Gvir y cientos de colonos en la mezquita Ibrahimi en Al-Jalil.

Abdol Rahman Shadid, dirigente de HAMAS, ha subrayado este martes que la entrada del ministro de Seguridad Interna israelí, Itamar Ben-Gvir, acompañado de colonos y varios rabinos, constituye una “violación manifiesta” de la santidad de la mezquita y de los sentimientos de millones de musulmanes.

Shadid ha hecho un llamamiento a los palestinos de Cisjordania, en particular a los residentes de la gobernación de Al-Jalil (Hebrón), para que se movilicen en apoyo de la mezquita y mantengan una presencia allí. Asimismo, ha instado a los países y pueblos árabes y musulmanes a movilizarse en defensa de los lugares sagrados islámicos.

“La mezquita Ibrahimi seguirá conservando su auténtica identidad y su arraigado estatus islámico e histórico”, ha recalcado Shadid, quien ha señalado que los intentos de profanar o judaizar la mezquita no alterarán su estatus.

Según Shadid, las medidas adoptadas por Israel en Al-Jalil, que incluyen convertir partes de la ciudad en una zona militar e imponer restricciones a sus residentes, forman parte de esfuerzos más amplios para intensificar la presión sobre los palestinos en toda la Cisjordania ocupada.

Además, ha advertido de que las continuas incursiones y violaciones israelíes avivarán aún más la ira popular y fortalecerán la determinación de los palestinos de defender sus derechos y lugares sagrados.

Este martes, Ben-Gvir ha irrumpido en la mezquita Ibrahimi de Al-Jalil, acompañado por cientos de colonos israelíes.

Esto ocurrió un día después de que irrumpiera en el recinto de la Mezquita de Al-Aqsa, en Al-Quds (Jerusalén) ocupada, durante la festividad judía de Sucot.

Las autoridades israelíes habían anunciado un día antes que la mezquita Ibrahimi permanecería cerrada a los fieles musulmanes durante la festividad de Sucot.

El Ministerio palestino de Asuntos Religiosos y de Awqaf condenó el cierre, afirmando que impedía a los fieles musulmanes rezar y realizar rituales religiosos en la mezquita, además de impedir la llamada a la oración.

Asimismo, el Ministerio describió la mezquita como una fundación exclusivamente islámica y advirtió contra la continuación de las medidas destinadas a imponer divisiones temporales y espaciales en el lugar.

La mezquita Ibrahimi está ubicada en la Ciudad Vieja de Al-Jalil, donde el régimen israelí mantiene el control militar.

En 1994, tras la masacre perpetrada por un colono israelí, en la que murieron 29 fieles palestinos, Israel dividió la mezquita y asignó el 63 % del recinto a los fieles judíos y el 37 % a los musulmanes.

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