• El mundo reprocha a Israel por demolición de viviendas palestinas
Publicada: sábado, 7 de noviembre de 2020 2:22
Actualizada: sábado, 7 de noviembre de 2020 2:48

En plena elecciones de EE.UU. y cuando muchos siguen pendiente de ese tema, Israel, realiza la mayor demolición en una década de un poblado palestino.

Ni siquiera los palestinos más vulnerables están a salvo de las políticas expansionistas de Israel. El mundo reprocha al régimen de Tel Aviv, después de que una docena de familias de pastores beduinos asentadas en el valle del Jordán, en la ocupada Cisjordania, perdieron sus casas al ser desalojadas por el ejército israelí.

Las excavadoras arrasaron tres cuartas partes de la aldea de Humsa al-Baqaia, un hecho criticado y considerado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), como la mayor operación de demolición en los territorios ocupados palestinos desde hace una década. La Unión Europea (UE) tampoco toleró el acto, y envió su representante al lugar de los hechos.

Un convoy con tiendas de campaña de emergencia, enviado por oenegés humanitarios palestinas, acudió a la ayuda de las indefensas familias palestinas que incluso enfrentan el peligro de la pandemia. Pero Israel les niega sistemáticamente permiso para construir, tras haber declarado la zona como campo de maniobras, a pesar de tratase de un lugar previamente habitado.

Turquía también se unió a la condena mundial de estos hechos. Aseguró que Israel ha mostrado una vez más su “política agresiva e ilegal”.

La decisión tuvo como respuesta también, la protesta de los palestinos en diferentes partes de los territorios ocupados, como en Kafr Qadum, y en las cercanías de la propia aldea. La destrucción de viviendas palestinas, se realiza de forma acelerada junto a los planes de expansión.

Según la ONG Paz Ahora, solo en 2020, las autoridades israelíes han aprobado la construcción de un total de 12 mil viviendas.

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