• Ubicación del muro de Gawri en el monte de Salmaneh, sureste de las montañas de Bamu (fotografía de Sayad Alibaigi).
Publicada: miércoles, 6 de noviembre de 2019 18:40
Actualizada: jueves, 7 de noviembre de 2019 2:00

Un equipo de arqueólogos encuentra en el oeste de Irán los restos de una antigua muralla de piedra de origen desconocido que mide unos 115 kilómetros.

Los restos de esta estructura, descubierta en Sarpol-e Zahab, en la provincia iraní de Kermanshah se extienden de norte a sur —van desde las montañas de Bamu en el norte hasta un área cercana a la localidad de Zhaw Marg en el sur— a lo largo de unos 115 kilómetros cerca de la frontera con Irak, informó el martes el portal Live Science.

Esta estructura originalmente contenía cerca de un millón de metros cúbicos de rocas, con lo cual su construcción debió requerir mucha mano de obra, abundantes materiales y una gran cantidad de tiempo.

Los lugareños conocían de la existencia de esta construcción, que llaman la muralla de Gawri y conocen su historia: otros especialistas ya trabajaron en la zona, pero nunca publicaron los detalles de sus investigaciones.

La muralla de Gawri en las montañas occidentales de Sarpol-e Zahab, las flechas indican la línea de la pared.

 

Varias piezas de alfarería encontradas en distintos puntos indican que esta muralla se podría remontar a un periodo entre los siglos IV a.C. y VI d.C., según Sayad Alibaigi, de la Universidad de Teherán, quien publicó los resultados de este proyecto en la revista Antiquity.

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“Restos de estructuras, ahora destruidas, se encuentran visibles a lo largo de la muralla” y “podrían haber sido torretas asociadas o edificios”, escribió Alibaigi, que detalló también que la estructura había sido edificada con materiales locales como adoquines, cantos rodados y mortero de yeso.

Restos de estructuras, ahora destruidas, se encuentran visibles a lo largo de la muralla” y “podrían haber sido torretas asociadas o edificios”, indicó Sayad Alibaigi, de la Universidad de Teherán, quien detalló que la estructura fue edificada con materiales locales como adoquines, cantos rodados y mortero de yeso.

Imágenes satelitales de la muralla de Gawri.

 

A raíz de su pobre estado de conservación, los científicos aún no han logrado descifrar si la muralla fue levantada con fines simbólicos —para demarcar una frontera, por ejemplo— o como estructura defensiva.

Tampoco están seguros de quiénes fueron sus constructores, aunque los candidatos probables son los imperios parto (247 a.C.-224 d.C.) o sasánida (226-651), ya que ambos periodos se caracterizaron por la edificación de numerosos y vastos castillos, ciudades y sistemas de irrigación.

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