Los dos hijos del expresidente que se encuentran tras las rejas desde hace tres años aún no han abandonado la cárcel de Tora, a las afueras de El Cairo, capital de Egipto.
El 9 de mayo, el Tribunal de Apelación de El Cairo encontró culpables a Mubarak y sus dos citados hijos de desviar fondos originalmente asignados a los gastos del Palacio Presidencial. En virtud de la sentencia, los tres acusados fueron condenados a tres años de cárcel y a pagar una multa de 125 millones de libras, equivalente a 17 millones de dólares.
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