Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes el oeste de Colombia, afectando Cali, Quibdó, Pereira y decenas de localidades. Al menos 132 personas murieron y más de 2700 siguen desaparecidas.
Los equipos de rescate, militares, policías y residentes trabajan entre los escombros para localizar sobrevivientes. Unos 1600 edificios resultaron dañados o colapsaron, mientras las familias buscan información sobre sus desaparecidos.
El presidente Abelardo de la Espriella desplegó fuerzas militares, equipos de emergencia, ingenieros y perros de búsqueda en las zonas más afectadas. EE.UU. anunció además 15,5 millones de dólares en ayuda de emergencia.
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