Durante la nueva jornada de protestas en la capital chilena, los agentes policiales han tratado de dispersar a los indignados con agua y gases lacrimógenos; además, han detenido a varios manifestantes.
Chile vive una revuelta social sin precedentes desde el 18 de octubre, cuando un alza en la tarifa del metro provocó multitudinarias protestas, incendios y ataques a las estaciones, además de centenares de saqueos a supermercados. Las demandas actualmente cubren un amplio abanico, desde mejoras en la educación, la salud y las pensiones, hasta una nueva Constitución.
Los chilenos insisten en que no aceptan una modificación de la Carta Magna y que esta debe ser cambiada por completo.
Ante las violentas manifestaciones, Piñera anunció el martes la convocatoria a carabineros retirados para controlar la crisis.
fdd/anz/alg
