Los británicos cantaron eslóganes como “libertad para Assange y protección de sus derechos humanos” y repudiaron el desalojo forzado del fundador de WikiLeaks en la embajada de Ecuador por orden del presidente Lenín Moreno.
Cientos de personas aguardaban ante la sala 3 del Tribunal de la localidad londinense de Westminster, donde el fundador de WikiLeaks compareció por videoconferencia desde la cárcel de Belmarsh, al este de Londres.
Assange confirmó su identidad a través de la pantalla y rechazó la oferta del juez de viajar voluntariamente a Estados Unidos, donde la Justicia le reclama por conspiración de pirateo informático.
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