• Humo se eleva tras un ataque con drones iraníes contra una base de EE.UU. en el puerto de Shuaiba, en Kuwait, 1 de marzo de 2026. (Foto: AP)
Publicada: martes, 6 de octubre de 2026 6:43

Soldados de EE.UU. en Kuwait alertaron de la vulnerabilidad de una base en que estaban desplegados, pero sus mandos ignoraron las advertencias ante ataques iraníes.

Según informó el lunes la agencia de noticias estadounidense AP, los militares estadounidenses estacionados en instalación militar Camp Arifjan en el puerto de Shuaiba, en el sur de Kuwait, entre ellos algunos sobrevivientes de la respuesta iraní del 1 de marzo, aseguraron que sus superiores eran conscientes de que la instalación no contaba con sistemas eficaces para hacer frente a ataques con drones, pese a ello, las tropas fueron trasladadas al lugar antes de las operaciones de represalia de Irán.

Irán realizó su operación contra la zona militar conocida como Camp Arifjan la mañana del 1 de marzo, apenas un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenara el inicio de su guerra de agresión contra el país persa. Un dron logró atravesar el techo de la instalación militar y posteriormente detonó en su interior. El impacto dejó seis soldados estadounidenses muertos y decenas de heridos.

“Como al abrir una lata de sardinas”, describió uno de los militares al referirse a cómo la explosión desgarró por completo el techo metálico del sitio.

 

De acuerdo con los sobrevivientes entrevistados por AP, los comandantes habían sido alertados de que la instalación presentaba una especial vulnerabilidad frente a posibles ataques con drones. Se trataba de un edificio rectangular, con paredes de madera, ubicado en una zona portuaria en el sur de la ciudad de Kuwait. Sin embargo, las advertencias fueron ignoradas y, según algunos militares, oficiales de mayor rango presionaron para dar por despejada la zona y sacar a las tropas de búnkeres que ofrecían mayor protección.

“Tenemos derecho a saber qué pasó realmente”, reclamó Tina Marzan, viuda del suboficial jefe Robert Marzan, quien murió en el ataque contra Shuaiba. “Si alguien metió la pata, esa gente debe ser responsabilizada”, añadió.

El ejército estadounidense concluyó su investigación en junio, pero hasta ahora no ha hecho público el informe. Un funcionario familiarizado con el proceso explicó que el documento aún debe ser revisado para retirar información sensible. Por su parte, el Pentágono declinó pronunciarse y señaló que primero debe comunicar oficialmente los resultados de la investigación a las familias de los militares fallecidos.

Los ataques iraníes contra posiciones e instalaciones militares estadounidenses en la zona se produjeron en respuesta a la guerra no provocada de EE.UU. e Israel contra Irán, iniciadas el 28 de febrero de 2026. 

En este marco, las fuerzas iraníes lanzaron ataques contra diversas posiciones estadounidenses en los países de la región, incluida Kuwait, donde Washington mantiene instalaciones y personal militar. 

Irán ha señalado que las instalaciones y bases estadounidenses en la región de Asia Occidental constituyen objetivos legítimos en respuesta a las agresiones militares de Washington contra su territorio.

ran/msm