Con 50 votos a favor y 48 en contra, el Senado de Estados Unidos ha votado este martes por primera vez a favor de poner fin a la guerra contra Irán, en desafío al presidente estadounidense, Donald Trump.
Los republicanos tienen mayoría en el Senado, pero cuatro conservadores rompieron con la línea de su partido para aprobar la resolución, junto con casi todos los demócratas de la cámara, salvo uno.
La votación ratifica la decisión que ya aprobó la Cámara de Representantes a principios de junio en contra del conflicto, que empezó EE.UU., junto al régimen de Israel, el pasado 28 de febrero.
Aunque la resolución no tiene fuerza de ley y no requiere la firma del presidente, su aprobación constituye una expresión formal de la oposición a la agresión contra Irán.
Trump provocó “máxima confusión”, en lugar de ‘máxima presión’ contra Irán
Durante su intervención en el pleno del Senado, el principal líder demócrata, Chuck Schumer, señaló que la votación del martes marcó la décima ocasión en que el Senado abordó una resolución sobre poderes de guerra para limitar la campaña militar de Trump.
“Durante años, Trump prometió ejercer la máxima presión sobre Irán, pero terminó provocando la máxima confusión, el máximo caos y el máximo coste para el pueblo estadounidense con su desastrosa guerra”, declaró Schumer.
El conflicto le costó al Departamento de Guerra estadounidense (el Pentágono) unos US$ 40 000 millones, según cifras preliminares de un próximo análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés).
Asimismo, la guerra elevó el precio de la gasolina y el diésel en Estados Unidos. Los precios de la gasolina subieron de un promedio de menos de US$ 3 por galón en todo el país a bastante más de US$ 4, durante gran parte de la guerra.
Mientras tanto, la mayor parte de EE.UU. desaprueba cómo Trump está manejando su trabajo. Solo el 37 % de los estadounidenses aprueba el desempeño de Trump, al 15 de junio, según el Poll of Polls de CNN.
Trump anunció un alto el fuego en la guerra contra Irán el pasado 7 de abril. Según el texto, la decisión se produjo después de que Irán llevara a cabo más de 100 rondas de operaciones de represalia contra objetivos estadounidenses e israelíes considerados sensibles y estratégicos en toda la región. Irán también cerró el estratégico estrecho de Ormuz a sus enemigos y aliados, una medida que provocó fuertes repercusiones en los mercados energéticos mundiales.
Posteriormente, Teherán y Washington firmaron un memorando de entendimiento destinado a poner fin a la escalada derivada del conflicto. El domingo y el lunes, ambas partes mantuvieron conversaciones en Suiza sobre la aplicación del acuerdo, mientras Irán insistía en que la otra parte cumpliera con los compromisos asumidos.
Entre las principales exigencias planteadas por Irán figuran el cese total de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano; el reconocimiento y mantenimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz; la eliminación de las sanciones ilegales; y el desbloqueo de los activos iraníes congelados en el extranjero.
tqi
