“Los equipos de vigilancia de la Armada del Ejército iraní detectaron un petrolero infractor que sufrió daños y se incendió mientras navegaba por la zona oriental del estrecho de Ormuz, tras apagar sus sistemas de rastreo e intentar atravesar una zona prohibida”, ha anunciado este martes la Armada iraní en un comunicado.
El comunicado ha señalado que “la Armada de la República Islámica de Irán, con una nueva disposición y el despliegue de unidades operativas al este del estrecho de Ormuz y en las aguas del mar Arábigo y el golfo de Omán, mantiene una vigilancia permanente y en tiempo real, con pleno control de la situación, sobre todas las actividades del enemigo y el tránsito de embarcaciones”.
Asimismo, ha instado a los buques a “abstenerse estrictamente de apagar sus equipos electrónicos, en cumplimiento de las normas internacionales, y a coordinar con las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán las medidas necesarias para garantizar un tránsito seguro”.
Irán mantiene restringido el tránsito por el estrecho de Ormuz desde los primeros días de la guerra de agresión estadounidense-israelí, iniciada el 28 de febrero. El tráfico comercial a través del estrecho ha disminuido drásticamente en medio de la guerra contra Irán y las restricciones a la navegación por esta vía estratégica, hasta reducirse a cifras de un solo dígito en el número de movimientos de buques.
El 17 de junio, Teherán y Washington firmaron el memorando de entendimiento (MdE), mediado por Pakistán, cuyo artículo 5 sitúa la responsabilidad de la reapertura y la gestión del estrecho directamente en manos de Irán.
Sin embargo, Washington intentó socavar la soberanía de Irán sobre este punto estratégico vital para el suministro energético mundial, reanudó sus ataques aéreos contra Irán e impuso un bloqueo naval, violando el acuerdo que puso fin a la guerra.
Además, Estados Unidos estableció discretamente un corredor marítimo en el sur del estrecho de Ormuz e incita a los buques a transitar por esta ruta ilegal, lo que ha provocado una respuesta de las fuerzas armadas iraníes.
Las medidas ilegales de Estados Unidos llevaron a Irán a declarar el estrecho de Ormuz cerrado a todo el tráfico, lo que provocó un aumento vertiginoso de los precios del petróleo y el gas y desató temores de escasez mundial.
Teherán ha dejado claras sus condiciones para reabrir este paso estratégico, entre ellas el levantamiento del bloqueo naval, el cese de las agresiones militares, la suspensión de las sanciones, la liberación de los activos iraníes congelados, el respeto de un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano, y la compensación por los daños causados por la guerra.
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