El inventor chino se llama Wang Wenxi y lleva años trabajando en el sistema para dormir tranquilo sin miedo a un terremoto. El concepto de la cama antisísmica supone una protección especial que podría usarse en zonas de alta actividad sísmica.
Si la cama detecta temblores, el mecanismo protege a su ocupante dormido abriéndose. En ese momento, la persona junto con el colchón, caen dentro de una especie de caja colocada debajo de la cama, y después el aparato se cierra con una tapa protectora dotada de sensores que registran el movimiento de la tierra.
Asimismo, la cama puede abrirse tanto desde dentro como desde afuera. Además, en su interior hay un lugar para suministros de agua, comida y medicamentos.
Wenxi patentó su cama en 2010 y ha ido mejorando el diseño poco a poco tratando de conseguir la máxima protección posible para el usuario que, según el modelo presentado, sería engullido por su cama “inteligente”.
tmv/ktg/mrk
