• El Ministerio de Comercio de China en Pekín, la capital.
Publicada: sábado, 23 de junio de 2018 0:16

China denuncia que EE.UU. usa las negociaciones como un “garrote” para obligar a Pekín a tomar fuertes medidas comerciales en contra de Washington.

“Los métodos flexibles y suaves de China todavía no han conseguido cambiar las políticas de Estados Unidos, con las que está subiendo las tarifas sobre los productos chinos”, apostilla este viernes el Ministerio de Comercio de China en un comunicado.

También hace alusión a las reuniones con las autoridades estadounidenses para abordar el tema de los aranceles y asevera que Washington usa las negociaciones como un “garrote” para alcanzar sus metas.

Aun cuando los dos países se han sentado a la mesa de diálogos por tres ocasiones para llegar a un acuerdo bilateral que elimine las tarifas sobre su productos, el pasado 15 de junio el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció aranceles del 25 por ciento para algunos productos chinos por valor de 50 000 millones de dólares.

A su vez, el portavoz del Ministerio de Comercio de China, Gao Feng, ha calificado las políticas comerciales de la Administración estadounidense de  “impredecibles y desafiantes” y ha destacado que las decisiones de Trump al respecto no solo afectarán al gigante asiático, sino que golpearán a los trabajadores y agricultores estadounidense. 

Los métodos flexibles y suaves de China todavía no han conseguido cambiar las políticas de Estados Unidos, con las que está subiendo las tarifas sobre los productos chinos”, apostilla el ministerio de Economía de China en un comunicado.

 

“Si EE.UU. aplica los aranceles, desestabilizará el equilibrio del comercio internacional. China responderá con todos sus recursos estos actos a fin de defender los beneficios de su país y de su pueblo”, añadió el funcionario chino.

Por su parte, el presidente de la Organización Internacional del Comercio de China, Dung Yan, ha alertado de los planes del Gobierno estadounidense y ha asegurado que este último busca debilitar los sectores tecnológico e industrial del país asiático.

Washington y Pekín están inmersos en una guerra comercial debido a los aranceles que EE.UU. ha establecido a las importaciones chinas, y que, según han advertido los analistas, causarán un efecto negativo a nivel mundial.

Esto ocurre mientras la economía estadounidense atraviesa momentos difíciles. De acuerdo con el informe del Departamento de Comercio de EE.UU. su déficit en los intercambios con China sumó los 375 000 millones de dólares en 2017.

En este sentido, el Gobierno de Pekín durante una reunión con las autoridades estadounidenses el pasado 6 de junio le ofreció a la Administración de Trump comprarle productos agrícolas y energéticos valorados en 70 000 millones de dólares, si Washington dejaba las amenazas de aranceles sobre las importaciones chinas.

fgh/ctl/aaf/mkh