Organizaciones juveniles protestaron en pleno estado de excepción y con presencia policial contra las políticas imperialistas de Washington y la crisis económica.
Denunciaron las intenciones del Gobierno de privatizar y enajenar los recursos energéticos de Bolivia, como el litio y las tierras raras.
El desempleo y el alza de la canasta familiar, que golpean a sus familias, impulsaron la protesta bajo el lema “Juventud organizada para que la crisis la paguen los ricos”.
Según los marchistas, Paz no gobierna para los bolivianos; sino para las transnacionales y el FMI, que afirman hunde al país en la miseria.
Con cacerolas vacías, banderas palestinas y pancartas ante la injerencia imperialista, los jóvenes denunciaron, entre la intimidación y la represión policial, la sumisión de Rodrigo Paz a EE.UU. y Donald Trump.
Sdenka Saavedra, La Paz.
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