Los préstamos millonarios de Rodrigo Paz condicionados por el FMI disparan la canasta familiar y el “decretazo” a los hidrocarburos enciende las calles: se advierten marchas y bloqueos, a lo que se suma la rabia de las amas de casa, afectadas directas del encarecimiento de los productos básicos, que tienen contra las cuerdas al gobierno de derecha.
El préstamo de 1900 millones de dólares del FMI, según analistas, no solo empobrece y endeuda a los bolivianos: aviva la inflación y pone a la canasta familiar contra las cuerdas.
Los créditos con el FMI y el Banco Mundial, según reportes, hipotecan el futuro del país: incrementan la deuda externa y comprometen las finanzas públicas por generaciones.
El encarecimiento de los productos básicos desata la indignación de las amas de casa, que rechazan las medidas del mandatario boliviano.
En un escenario marcado por un descontento social, los sectores sociales rechazan las medidas económicas implementadas por un Gobierno que pierde credibilidad día tras día. Golpeados por el alza de los alimentos, advierten con cacerolazos, mítines y protestas.
Sdenka Saavedra, La Paz
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