El conversatorio “Los dueños de Bolivia” denunció el alineamiento del gobierno neoliberal de Rodrigo Paz con trasnacionales, el FMI y otras entidades financieras vinculadas a Estados Unidos.
Desde la asunción del gobierno derechista de Paz Pereira, los recursos energéticos, naturales y las empresas estatales son —según los activistas—, el objetivo del imperialismo y el sionismo.
El restablecimiento de embajadores entre Israel y Bolivia, y el acercamiento a EE.UU., genera malestar social entre sectores ciudadanos, quienes sostienen que Bolivia no puede asociarse con un país acusado de genocidio contra el pueblo palestino.
La ocasión también fue un espacio para develar la resistencia de Irán frente a la agresión del ejército estadounidense y sus actos criminales contra los pueblos libres del mundo.
“Bolivia no se vende” resonó en el conversatorio que expuso la entrega de los recursos energéticos a las oligarquías y alertó sobre la conciencia social entre las élites y su injerencia al sionismo y al imperialismo que negocian la soberanía del país.
Sdenka Saavedra, La Paz de Bolivia.
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