• El príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman al Saud (izqda.), se reúne con su homólogo emiratí en Riad, la capital de Arabia Saudí.
Publicada: sábado, 9 de junio de 2018 9:39
Actualizada: sábado, 9 de junio de 2018 22:00

Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) buscan derrocar al primer ministro de Baréin en un intento para ganar más influencia en el país, según un informe.

Mientras que los muchos líderes de la región de Oriente Medio apoyan al premier bareiní, Jalifa bin Salman Al Jalifa, los más jóvenes, es decir el príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman Al Saud, y su homólogo emiratí, Muhamad bin Zayed Al Nahyan, desean marginar al premier bareiní, Jalifa bin Salman, ha dicho recientemente una fuente diplomática al portal web Middle East Eye.

La fuente también ha señalado que tanto el fallecido rey saudí Abdulá bin Abdulaziz Al Saud como el actual rey del reino Salman bin Abdulaziz Al Saud eran partidarios del primer ministro de Manama.

“Como el rey saudí, Abdulá se opuso a la eliminación de Jalifa bin Salman. El rey saudí Salman y el emir de Kuwait también le consideran como un hombre correcto en el lugar correcto”, ha asegurado la fuente, añadiendo: “Sin embargo, Muhamad bin Salman no tiene ninguna relación con él y no le importa mucho”.

“Es probable que a Bin Salman no le importe derrocar al primer ministro para satisfacer a Bin Zayed, quien busca reorganizar la situación en Baréin”, indicó.

Jalifa bin Salman ha servido como primer ministro del país ribereño del Golfo Pérsico desde que la isla declaró su independencia del Reino Unido en 1971 después de que Shah (Mohamad Reza Pahlavi) de Irán renunciara a la soberanía sobre el pequeño país.

Arabia Saudí y los EAU están acusados de tratar de monopolizar el poder en la región del Golfo Pérsico a través de una serie de políticas agresivas contra sus vecinos.

Como el rey saudí, Abdulá (bin Abdulaziz Al Saud) se opuso a la eliminación de Jalifa bin Salman (premier bareiní). El rey saudí Salman (bin Abdulaziz Al Saud) y el emir de Kuwait también le consideran como un hombre correcto en el lugar correcto”, según un informe publicado en el portal web Middle East Eye.

 

Los dos países también están involucrados en la agresión a Yemen. Arabia Saudí, junto con varias otras naciones árabes, lanzó en marzo de 2015 una campaña militar contra Yemen con el objetivo de restaurar en el poder al fugitivo presidente yemení Abdu Rabu Mansur Hadi y hacer retroceder los avances del movimiento popular Ansarolá, que goza del apoyo del pueblo yemení.

Desde entonces, más de 10 000 yemeníes han sido asesinados por los bombardeos saudíes, en su mayoría civiles.

Riad y sus aliados han lanzado más de 16 000 ataques aéreos desde el inicio de la ofensiva, golpeando más de 1500 áreas residenciales, 200 edificios escolares, 60 fábricas y 44 mezquitas, documentan varios grupos pro derechos humanos.

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