• Integrantes del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) entrenando.
Publicada: jueves, 12 de mayo de 2016 7:23

Todo indica que el poder del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) está disminuyendo. Muchos expertos opinan que fracasará tarde o temprano sobre el terreno, pero ¿qué hará después?

Los analistas políticos Brian Michael Jenkins y Colin P. Clarkee intentaron responder a esta pregunta en un artículo publicado el miércoles en el portal Foreign Policy, explicando las opciones que tendrá esta banda terrorista takfirí.

Pasar a la clandestinidad

Tal y como lo hizo anteriormente el grupo Talibán en Afganistán, el EIIL podría crear una red de oposición y lucha clandestina, pero el problema con esta opción sería el destino incierto de miles de combatientes extranjeros que no sobrevivirían ‘en la sombra’.

Reubicación

Otra alternativa sería escapar a otros lugares como Libia, pero allí el grupo tendría que empezar desde cero y luchar intensamente para ganar terreno. Por otra parte, esta medida podría considerarse una señal de retirada por los seguidores de la banda.

Además, distanciarse de sus fortalezas principales en Irak y Siria causaría que ya no sea visto como un califato unificado; sin embargo, hay que tener en cuenta que Daesh, aunque geográficamente disperso, sería capaz de mantener la fidelidad de sus combatientes.

Mapa de la situación del EIIL en parte de Oriente Medio, difundido el 21 de diciembre de 2015 por el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, por sus siglas en inglés).

 

Golpe maestro

El plan B del EIIL podría ser un ataque desesperado para desmoralizar y distraer a sus enemigos, utilizando todo en una ofensiva estrictamente militar, la cual podría incluir una campaña terrorista en Damasco (capital siria) y Bagdad (capital iraquí) o un asalto a ciudades como La Meca y Riad, en Arabia Saudí.

Con el fin de demostrar a sus seguidores que Daesh sigue siendo una fuerza potente, el grupo intentaría desestabilizar Jordania o El Líbano, realizaría un ataque contra Israel o crearía una campaña en el norte del Cáucaso para castigar a Rusia por sus ataques en Siria.

Sea cual sea la línea de acción que persiga el EIIL lo que está claro es que su plan B es probablemente un secreto muy bien guardado, según los autores del artículo, lo que en sí mismo podría generar más desconfianza entre los altos mandos de Daesh.

De todos modos, Daesh hará todo lo posible para recordar al mundo que todavía sigue siendo una fuerza a tener en cuenta, pues Jenkins y Clarkee hacen hincapié en que no se debería pensar que el EIIL simplemente se hundirá en la derrota. En su lugar, los esfuerzos deberían centrarse en frustrar el plan B del grupo.

zss/anz/msf