Monseñor Romero fue un sacerdote que en sus inicios se le consideraba conservador, pero que a través de su vida, fue sufriendo diversos acontecimientos que cada vez le llevaron a estar del lado de los más desfavorecidos, hasta el punto de ser el portavoz de los pobres en El Salvador y en gran parte de Centroamérica, lo que le llevó a enfrentarse públicamente a través de sus homilías con el poder establecido.
Este enfrentamiento fue lo que le condujo a la muerte el 24 de marzo de 1980, asesinado de un disparo mientras oficiaba una misa.
Monseñor Romero siempre fue un sacerdote muy polémico y hasta hace poco, su beatificación estuvo paralizada por los Papas anteriores a Francisco.
Incluso hoy en día hay dudas de la autoría de su asesinato y se reclama justicia para la causa de Monseñor Romero.
