• Los asesinos enterrados

En 1980, el entonces gobernante iraquí, Sadam Husein, le declaró una guerra total a Irán.

Juzestán, Ilam, Kermanshah, Kurdistán y Azerbaiyán Occidental, cinco de las provincias occidentales de la República Islámica, fueron atacadas directamente. Fue una guerra devastadora que duró ocho años.

Los exoficiales militares del régimen baasista afirmaron que las fuerzas iraquíes enterraron hasta 20 millones de minas terrestres de todo tipo en suelo iraní. La principal contaminación de municiones sin explotar en las cinco provincias fronterizas de Irán abarcó 42 000 kilómetros, lo que convierte a Irán en el segundo país más contaminado del mundo después de Egipto.

 

miércoles, 22 de enero de 2020 5:31
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