• Detrás de la Razón - El golpe que EEUU recibió en la ONU

De los 193 Estados miembros de la ONU, 128 países, respaldaron la propuesta de desbaratar la decisión de Donald Trump sobre el estatus de Al-Quds (Jerusalén).

A pesar de las amenazas y la imposición de su voluntad a costa de lo que sea, gran parte del concierto de países le dio la espalda a Estados Unidos al votar a favor de una resolución sobre el estatus de Al-Quds (Jerusalén) adoptada en la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU).

Los países beneficiarios de las asistencias económicas estadounidenses bajo los programas de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), fueron precisamente los que votaron en contra, un total de 9. Los otros 35 se abstuvieron.

Esto reafirmó el rechazo a la medida que días atrás también fue discutida en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), en donde 14 países dijeron si al proyecto de resolución que rechazaba la decisión unilateral del presidente de EE.UU., Donald Trump, pero que terminó siendo vetada por Estados Unidos.

Todo esto ha dejado en evidencia una sola cosa, Washington parece ir actuando solo y sin recibir apoyo, salvo de su amigo inseparable: Israel.

Lo que más llama la atención es que un gobierno que pregona la libertad de expresión en el mundo y se presenta como ejemplo de ella, amenaza al concierto de naciones y a la misma Organización de las Naciones Unidas (ONU), con tomar represalias si no recibe el apoyo a su política.

Al alertar sobre la suspensión de sus ayudas y programas monetarios a las naciones que lo obtienen, si no le otorgan respaldo en lo que Washington desea, EE.UU. ha dejado evidenciar nuevamente su postura autoritaria.

Lo cierto es que ni las amenazas pudieron impedir un contundente rechazo. Aunque la resolución votada no es vinculante, definitivamente lo ocurrido ha sido uno de los más duros golpes que Trump ha recibido en el escenario internacional. Hasta aliados claves de Washington, como el Reino Unido, apoyaron la moción.

Tal vez lo impensable hace algunos años atrás, ahora es más evidente que nunca. El mandatario de la llamada ‘potencia mundial’ no tiene liderazgo y sus decisiones van a contracorriente de muchos, e incluso de la mayoría.

Si algo ha caracterizado a la Administración de Donald Trump, que apenas va a cumplir un año en la Casa Blanca, ha sido la diplomacia del conflicto, el verbo agresivo y la retirada de Estados Unidos de bloques, acuerdos y organismos multilaterales, que intentan llevar un mundo más pluripolar en torno a temas de interés global.

La resolución propuesta por Turquía y Yemen en nombre de los países árabes y musulmanes, reafirma que el estatus final de Al-Quds debe ser acordado a través de negociaciones y que cualquier decisión adoptada fuera de ese marco es ‘nula’, no tiene efectos legales y debe ser rescindida.

Tal vez en la práctica nada cambie por los momentos, y Washington siga manteniendo su decisión de mudar su embajada a Jerusalén. Sin embargo, el reconocimiento del gran concierto de países al derecho internacional y a lo estipulado décadas atrás, en donde se acuerda que el estatus de Jerusalén es un punto que deben resolver Israel y Palestina, es algo a favor, así sea simbólicamente para la causa del pueblo árabe que hoy sigue viendo invadidos sus territorios, y envuelto en una espiral de violencia.

En ‘Detrás de la Razón’ los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los gobiernos ni los medios de comunicación.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Danny Pérez Díaz.

mhn/ncl/mkh

sábado, 23 de diciembre de 2017 21:46
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