• Detrás de la Razón: EEUU; ¿Boicot por reelección?
martes, 18 de agosto de 2020 22:17

La pandemia por coronavirus ha ocasionado que en EE.UU., la mayoría de los estados se encuentre trabajando para facilitar que los ciudadanos voten en ausencia por correo este año. Las reglas electorales son diferentes en cada estado y cada uno tiene diferentes requisitos para la votación ausente por correo.

En la nación norteamericana por años ha existido el sistema de voto por correo para los mayores de 65 años, quienes tienen problemas de salud y aquellos que se encuentren fuera de su distrito elector en el momento de la elección.

Pero justo en tiempos de COVID-19, para muchos el “voto universal por correo” es una excelente alternativa, para garantizar la participación de todos, sin correr riesgos para la salud.

Y precisamente el alabado sistema por la ciudadanía, ha abierto un nuevo frente en la batalla electoral estadounidense.

Al mismo tiempo entran varias interrogantes acá, que hasta parecen contradictorias.

¿Por qué el presidente Donald Trump, cuestiona el voto por correo cuando en algunos casos fue promovida por su campaña de reelección?

¿Por qué el mandatario sataniza ahora, este sistema, cuando muchos de sus allegados y familiares, como su hija, Ivanka; su yerno Jared Kushner; su fórmula vicepresidencial, Mike Pence; y la primera dama, Melania Trump, y hasta el mismo, han votado por correo desde hace años?, según información emitida por el diario El Espectador.

“No queremos que nadie vote por correo”, sería “el mayor fraude de todos los tiempos”, han sido algunas de las frases del mandatario norteamericano durante las últimas semanas, en su cruzada ante la prensa y en redes sociales, contra la posibilidad del uso del sistema postal para ejercer el voto por correo.

El problema para Trump de que se utilice este sistema, será acaso que les permitiría a millones de personas de sectores más pobres y a las comunidades latinas y afro, que antes tenían dificultades para votar, para que ahora ejerzan su derecho al sufragio sin tener que desplazarse hasta los centros de votación.

Comunidades que quizás apliquen el llamado voto castigo y den la ventaja al candidato demócrata, Joe Biden, quien por cierto le lleva a Trump una ventaja de al menos 14 puntos según las encuestas.

Mientras estas hipótesis revolotean entre la opinión pública nacional, el presidente estadounidense ha también jugado otras fichas en torno al ente que garantizaría el proceso para la votación por correo; el Servicio Postal de EE.UU.

Donald Trump no sólo ha atacado al servicio postal, calificándole como deficiente e incapaz, además se negó a autorizar 25 000 millones de dólares para modernizarlo y unos 3600 millones de dólares para un fondo extraordinario dedicado exclusivamente al voto por correo.

Por si fuera poco, en el mes de mayo, nombró como director general del servicio a Louis DeJoy, un republicano que suele hacer cuantiosas donaciones monetarias a las campañas del partido en el poder de la nación.

A su vez, DeJoy adoptó medidas que han afectado la operatividad del servicio, entre ellas la suspensión de las horas extras para los trabajadores, la disminución del uso del transporte oficial, la restricción en la utilización del equipo electrónico para procesar el correo y la congelación de nuevas contrataciones.

¿Es casualidad todo esto a menos de 100 días de las presidenciales?

Las denuncias de la ciudadanía en las calles, no se han hecho esperar, en rechazo a lo que han calificado como un “plan de sabotaje de Trump”.

Los demócratas tampoco se han quedado de brazos cruzados. Desde el Congreso los líderes del partido exigen al director general del Servicio Postal, que responda por los controvertidos cambios al ente y al proceso de voto por esta vía.

Según una publicación del diario The Washington Post, el Servicio Postal de la nación, encargado de movilizar las papeletas de votación, podría sufrir grandes retrasos en sus entregas este año, luego de haberse reducido en junio los costos de funcionamiento del mismo. Incluso revelan que hasta la esposa de DeJoy, el recién designado director, fue nominada por el presidente Trump para ser embajadora en Canadá.

Mientras continúa esta tormenta, expertos técnicos en la materia y estudios aseguran que la posibilidad de fraude a través del voto por correo es muy improbable, y aunque Trump ha intentado manchar la imagen del servicio postal, según un sondeo realizado en abril por el Pew Research Center, reveló que éste cuenta con un 91 % de aprobación entre los estadounidenses.

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye.

Por: Danny Pérez Díaz

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