• Un sistema de defensa aérea ruso S-400 SAM.
Publicada: sábado, 23 de septiembre de 2017 10:00
Actualizada: sábado, 23 de septiembre de 2017 13:13

Turquía afirma que los sistemas de defensa aérea rusos S-400 SAMs pueden vencer a los aviones de combate y misiles de Estados Unidos.

La agencia turca de noticias Anadolu publicó el jueves una infografía de la lista de cazas y misiles de fabricación estadounidense que son vulnerables a los S-400 SAMs, que están siendo adquiridos por Ankara.

Esta lista incluye bombarderos pesados B-52 Stratofortress y estratégicos B-1 Lancer, así como los E-3 Sentry —avión de alerta temprana y control aerotransportado (AWACS, por sus siglas en inglés)—.

También figuran varios aviones de combate y de apoyo, como los avanzados F-22 Raptor y el radar volante E-2 Hawkeye, además de dos tipos de misiles tácticos, el misil de crucero Tomahawk y un misil balístico no especificado.

Turquía está en proceso de adquirir los sistemas S-400 de Rusia, medida a la que se oponen sus aliados en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), quienes dicen que en vez de los S-400, Ankara debería comprar los producidos por uno de los miembros de la Alianza Atlántica como los Patriot PAC-3.

Con esta publicación, Ankara pareciera insinuar que necesita de los sistemas rusos para defenderse de los países que tienen los aviones de su lista, entre ellos Estados Unidos y sus aliados, incluidos los vecinos de Turquía, Arabia Saudí y otros Estados árabes ribereños del Golfo Pérsico.

Ante las críticas de que los S-400 carecen de interoperabilidad y compatibilidad con otros sistemas de armas de la OTAN que tiene Turquía, el presidente Recep Tayyip Erdogan, argumenta que lo importante, para él, es la seguridad de Turquía en primer lugar y recuerda momentos en que sus aliados de la OTAN no acompañaron a Turquía en ese proceso.

Los lazos bilaterales entre Ankara y la OTAN se han tensado en los últimos años, en concreto durante la presidencia de Erdogan, quien ha optado por impulsar una política exterior “más resulta” e “independiente”.

La tensión entre Ankara y Washington, que encabeza la Alianza Atlántica, sufrieron deterioros por el apoyo que brinda la Casa Blanca a las fuerzas kurdas en Siria, a los que Turquía considera “terroristas”, además, por no extraditar al líder opositor turco Fetulá Gulen, a quien acusa de ser autor intelectual del fallido golpe de Estado en julio de 2016.

Ankara tampoco no se lleva bien con los miembros europeos del bloque militar. Hace unos meses, el Gobierno alemán decidió retirar a unos 280 soldados que tiene desplegados en la base aérea turca de Incirlik, desde donde despegan sus aviones para supuestamente atacar las posiciones del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe).

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