• El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
Publicada: jueves, 11 de agosto de 2016 7:05
Actualizada: domingo, 16 de abril de 2017 3:19

El presidente turco promete seguir con las purgas en el Gobierno contra los seguidores del opositor Fethulá Gülen, sin importar que sean 200.000 personas o más.

"Lo haremos por el país, por la nación. Los que sean: 10.000, 20.000, 50.000, 60.000, 100.000, 200.000... Haremos lo que sea. Debemos hacer esa limpieza, sea en la institución que sea", dijo Recep Tayyip Erdogan, en alusión a los despidos masivos emprendidos en el país en órganos clave tras el fallido golpe de Estado, del que Ankara acusa a Gülen, autoexiliado en EE.UU.

En declaraciones recogidas el miércoles por la agencia oficial turca Anadolu, el jefe de Estado turco reiteró su firme voluntad para acabar con las células “terroristas”, incluida la "organización terrorista" que dirige su rival político Gülen, con las siglas FETÖ.

Lo haremos por el país, por la nación. Los que sean: 10.000, 20.000, 50.000, 60.000, 100.000, 200.000... Haremos lo que sea. Debemos hacer esa limpieza, sea en la institución que sea", dijo Recep Tayyip Erdogan, presidente turco.

"Estamos decididos a aplastar la cabeza de los miembros de la FETÖ, al igual que a los del PKK (iniciales kurdas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán) o Daesh (acrónimo en árabe del grupo terrorista EIIL), de forma implacable, acorde a los principios del Estado de derecho", dijo Erdogan.

 

Asimismo, rechazó las críticas y preocupaciones del Occidente por las masivas purgas en el seno de la Administración en Turquía y recordó que similares medidas e incluso “a una escala todavía mucho mayor”, se tomaron en “la reunificación de Alemania Occidental y Oriental”.

Igualmente, volvió a advertir que la organización FETÖ no solo constituye una amenaza para Turquía, sino para todo el mundo, aunque aseguró que el clérigo exiliado y sus simpatizantes “no van a derribar este país: nosotros los derribaremos a ellos”.

El Gobierno turco respondió con mano dura al fallido intento de golpe de Estado del pasado 15 de julio. Detuvo o cesó a al menos 60.000 personas en sectores militares, judiciales, civiles y educativos, por sospechas de estar implicados en la sublevación o ser simpatizantes de Gülen.

Tras el golpe, el oficialismo busca eliminar las huellas del gülenismo en el país, movimiento que, según el Gobierno, goza del apoyo occidental.

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