• Amancio Ortega, confundador del grupo Indetex, la matriz de Zara.
Publicada: domingo, 11 de septiembre de 2016 18:08

Amancio Ortega, confundador del grupo Inditex (Zara) se convirtió en dos días en el hombre más rico del mundo.

Hace cinco años que Ortega, de 80 años de edad, dejó de ser el presidente ejecutivo de Indetex, pero eso no significó que se jubilara para nada, según ha anunciado este domingo la cadena británica de noticias BBC.

Incluso esta semana, cuando el precio de la compañía subió al punto de volverlo el hombre más rico del mundo por dos días, Ortega no estaba listo para retirarse.

Todos los días el octogenario empresario recorre los 10 kilómetros que separan su casa en el centro de La Coruña de la casa matriz de Indetex. Fue precisamente en esta ciudad de la costa norte de España donde la marca Zara apareció.

A veces se sienta junto al equipo de diseño de Zara Mujer y tira ideas: un lugar para una nueva tienda, un diseño para la colección de invierno. Y si "don Amancio" tiene una ocurrencia, el resto escucha. No por nada llegó donde está después de 60 años en el rubro, con comienzos muy humildes.

Según la revista Forbes, Ortega lideró el ranking de mayores fortunas el miércoles y jueves pasado, desplazando a Bill Gates. No era la primera vez. En octubre de 2015 se convirtió en el hombre más rico del mundo por unas pocas horas. Toda una hazaña para los negocios españoles.

La clave del éxito de Zara fue distribuir colecciones de moda en un tiempo mucho más corto.

 

La clave del éxito

Lo que hizo la diferencia entre Zara y su matriz Indetex y el resto de las compañías de la época fue algo básico, pero que nadie parece haber notado antes.

Las tiendas se demoraban mucho en traerle a la gente común prendas que siguieran las tendencias de moda. Cuando los productos llegaban, los clientes que seguían las tendencias querían algo distinto. Ortega decidió reducir radicalmente ese tiempo.

"(Amancio Ortega) hizo algo único", asegura Michelle Wilson, analista del área Retail de la consultora Berenberg para después añadir que "se propuso el objetivo de darles a los clientes lo que ellos querían".

"Un montón de compañías producían lo que ellas querían y se lo imponían a los consumidores", dijo.

Sin embargo, según el analista, Zara y sus compañías hermanas escuchan qué es lo que sus gerentes de tiendas les cuentan que quieren los clientes. Y lo que están comprando.

Como Indetex no sólo produce en Asia, sino en España, Portugal, Turquía y Marruecos, la compañía puede reaccionar rápidamente y ordenar más productos que hayan resultado populares o cambiar estilos. "Es un modelo de extraer del cliente más que de imponerle", explica Wilson.

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