Por medio de un informe publicado este martes sobre la evaluación de la calidad del aire a la que está expuesta la población mundial, la Organización Mundial de Salud (OMS) cuantifica también las enfermedades y muertes derivadas de esta contaminación.
Los datos son los más detallados jamás publicados por la OMS, que usa cifras procedentes de mediciones por satélite, modelos de transporte aéreo, y de monitores de estaciones terrestres en relación con más de 3000 ubicaciones en 103 países, tanto rurales como urbanas.
El informe ha confirmado el dato revelado en estudios anteriores de que 3 millones de muertes al año ocurridas en 2012 -las cifras disponibles más recientes- han estado relacionadas con la exposición a la contaminación exterior.
No obstante, ha rebajado la cifra de muertes globales por contaminación -tanto exterior como interior- y la deja en 6.5 millones, cuando en informes anteriores la situaba en 7 millones. Entre las principales fuentes de contaminación del aire han figurado los modelos ineficaces de transporte, la quema de combustible en los hogares y la quema de desechos, las centrales eléctricas y las actividades industriales.
El informe no ha hecho un ranking de los países más contaminados ni de los que menos, se ha limitado a decir que las regiones donde la calidad del aire es peor son las del Sudeste Asiático, el Mediterráneo oriental y el Pacífico occidental.
Con respecto a las zonas menos contaminadas, el texto ha indicado que tres cuartas partes de la población de los países con altos ingresos de las Américas, así como un 20 % de la población que vive en naciones de ingresos medios y bajos de la misma región han vivido en lugares con la calidad del aire considerada correcta.
Una situación que también se da en menos del 20 % de los países europeos y los países ricos del Pacífico occidental.
Por ejemplo, el informe ha indicado que en España en 2012 hubo 6860 muertes atribuidas a la mala calidad del aire, lo que representa 7 muertes por 100.000 habitantes, una proporción igual a la de Estados Unidos, pero mucho mayor al 0.2 registrado en Suecia o al 0.3 en Nueva Zelanda.
El 94 % de las muertes se deben a enfermedades no transmisibles, sobre todo a enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, neumopatía obstructiva crónica y cáncer de pulmón.
La contaminación del aire también aumenta el riesgo de infecciones respiratorias agudas.
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