• Una refinería de petróleo en Venezuela.
Publicada: sábado, 4 de abril de 2020 9:12
Actualizada: sábado, 4 de abril de 2020 16:05

El embajador de Rusia en Venezuela afirma que su país seguirá su cooperación en la producción de petróleo con el país sudamericano.

“En cuanto a la producción de petróleo en Venezuela, nuestra cooperación en este ámbito continúa”, así ha declarado este sábado a la agencia local de noticias Sputnik el embajador ruso en Caracas (la capital venezolana), Serguéi Melik-Bagdasáro.

El embajador ruso ha afirmado que Rusia mantendrá su estrecho contacto con el Gobierno de Venezuela y seguirá la cooperación en varios ámbitos y en varias plataformas, incluidos los acuerdos en el marco de OPEP+.

El diplomático denunció las acciones de Estados Unidos contra Venezuela que incluso en el contexto de la pandemia de coronavirus obstaculizan las exportaciones del petróleo venezolano.

El 6 de abril se celebrará una videoconferencia que se centrará en la cooperación en el marco de la alianza OPEP+ entre los países proveedores de petróleo a nivel de ministros.

El pasado 6 de marzo, se cancelaron los recortes de producción que habían estado acordando en los últimos años con el fin de estabilizar los precios del hidrocarburo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y diez productores independientes, entre ellos Rusia.

 

Estados Unidos presiona a Venezuela con sus sanciones, y ante esta situación el país sudamericano ha anunciado que inició acciones legales para desbloquear las cuentas de su país en el extranjero y que trasladará la oficina de la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) en Europa, que se encuentra en Lisboa (la capital de Portugal), a Moscú, la capital rusa.

Caracas denuncia que Washington busca, mediante su postura golpista y las sanciones, apoderarse de los ricos recursos naturales venezolanos y sostiene que la Casa Blanca planea crear un nuevo escenario de inestabilidad en Latinoamérica para mejorar sus finanzas.

En enero pasado, Washington congeló todos los fondos de PDVSA y anunció sanciones contra esta compañía, las cuales incluyen la congelación de activos por 7000 millones de dólares y el bloqueo de todos los pagos que emitan empresas estadounidenses cuando compren petróleo venezolano.

Por su parte, el Departamento de Estado de EE.UU. certificó al golpista Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional (AN) venezolana –declarada en desacato en 2016 y controlada por la oposición– para “recibir y controlar ciertos bienes” del Estado venezolano.

El Gobierno de Maduro considera a Guaidó, quien se autoproclamó el pasado 23 de enero “presidente encargado” de Venezuela, un “títere” y agente de EE.UU., y denuncia que el apoyo de Washington al golpista opositor lleva “oculto” el “deseo de apoderarse de los ricos recursos naturales de Venezuela”.

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