Los habitantes de la ciudad ártica de Rusia, Norilsk, se han olvidado de una temperatura de menos 20 grados centígrados para asistir a cierre del Festival de Herencia Étnica “Gran Argish” que se celebra cada año en esta localidad considerada la más norteña del mundo.
El evento saluda la llegada de la noche polar de invierno y los habitantes han tenido la oportunidad de conocer la cultura ancestral de los cinco pueblos indígenas de la Península de Taimyr, como son los Nenets, Dolgan, Evenk, Enets y los Nganasan.
Los pueblos indígenas de la península de Taimyr son muy reconocidos en esta fría región, por su habilidad de sobrevivir a bajas temperaturas y por sus extraños pero interesantes rituales.
Durante el festival, los habitantes de Norilsk han podido disfrutar de bailes típicos, gastronomía indígena, así como mirar exposiciones literarias.
El Gran Argish, una fiesta de los pueblos indígenas, es un hito único que no tiene precedentes en Rusia por lo que pone a la ciudad de Norilsk en el mapa de los eventos más interesantes dedicados al ártico. Las bajas temperaturas no son un obstáculo para que la población disfrute en las calles de este festival tradicional.
Cristian Eloy Torres, Norilsk.
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