• El avión de fabricación rusa Ilyushin Il-76, capaz de portar láser de combate.
Publicada: viernes, 5 de agosto de 2016 9:43
Actualizada: miércoles, 26 de abril de 2017 6:49

Un informe revela que en Moscú se desarrolla e investiga un sistema de láser para su instalación en los aviones a fin de destruir los satélites espía.

El portal informativo ruso Arms-expo.ru informó el jueves que el conjunto industrial científico Almaz, con sede en Moscú, capital de Rusia, desarrolla un láser de combate para luchar contra los satélites espía, citó la agencia RT.

El documento parte de un análisis del informe anual de la empresa moscovita correspondiente a sus resultados obtenidos durante 2015, detalló que: "[Almaz] desarrolló e investigó sobre un prototipo del sistema de láser aeronáutico para hacer frente a los medios de inteligencia por tierra, mar, aire y espacio dentro del tramo infrarrojo del espectro". 

[Almaz] desarrolló e investigó sobre un prototipo del sistema de láser aeronáutico para hacer frente a los medios de inteligencia por tierra, mar, aire y espacio dentro del tramo infrarrojo del espectro", informó un portal informativo ruso.

La idea de crear un láser de combate se gestó y desarrolló en la época de la antigua Unión Soviética. Para tal propósito se construyeron varios laboratorios volantes A-60 a bordo de los aviones Ilyushin Il-76.

Cada una de las aeronaves tenía instalado un láser en lugar de un radar meteorológico en el morro del avión, como es costumbre en la industria de la fabricación aeronáutica.

El láser principal se encontraba en el fuselaje del avión, que para ponerse a funcionar salía una torreta con el emisor para disparar sus rayos a través de un claro en la parte superior, situada entre las alas.

Rusia está con la idea de liderar la industria armamentística espacial, en un futuro no será nada raro ver aeronaves al estilo de la Guerra de las Galaxias surcando el espacio, ya que recientemente el viceministro de Defensa ruso, Yuri Borísov, informó que el Ejército cuenta con armas láser. 

 

Los laboratorios A-60 pasaron varias pruebas en los años 1980, al disparar rayos láser contra globos aerostáticos que volaban a alturas de 30 a 40 kilómetros de la superficie terrestre. La potencia de aquella arma láser en pruebas llegaba a un megavatio y el alcance equivalía a un kilómetro y medio.

En 2009 los ingenieros rusos repitieron el experimento en el aire, pero esta vez disparando en vuelo un rayo contra un aparato espacial elevado a la altura de 1500 kilómetros. En este caso la aeronave registró un reflejo, que según los expertos era señal del impacto del rayo.

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