• Tanques T-90 del Ejército de Rusia.
Publicada: jueves, 4 de febrero de 2016 11:19
Actualizada: sábado, 11 de marzo de 2017 14:10

El poder militar de Rusia le permitiría ocupar los países bálticos en apenas 3 días, revela un nuevo informe estadounidense publicado el miércoles.

En los posibles escenarios estudiados por la Corporación RAND, según el informe, dice que si se produce un ataque ruso a los países bálticos de Letonia, Lituania y Estonia, estos miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) caerían bajo el control de Rusia en un máximo de 60 horas y no tendrían “ningún posibilidad” de detener el avance ruso.

“El resultado sería una catástrofe para la OTAN (…) una derrota tan rápida dejaría a la OTAN con opciones limitadas, y todas ellas malas”, se lee en el informe.

En caso de un ataque, lo más probable es que Rusia enviara a 27 batallones para primero ocupar Letonia, lo que haría en menos de 12 horas y sin dificultad, luego atacaría a Estonia y al final a Lituania, que también caerían, con lo que Rusia pasaría a tener el control de las tres capitales bálticas.

Los expertos señalan que la gran ventaja de Rusia está en la gran cantidad de tanques modernos en su haber, mientras que los países bálticos y la OTAN no cuentan con una fuerza terrestre similar y, por ello, tendrían pocas posibilidades ante los uniformados rusos.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin (centro), junto con altos mandos militares.

 

“El resultado sería una catástrofe para la OTAN (…) una derrota tan rápida dejaría a la OTAN con opciones limitadas, y todas ellas malas”, se lee en el informe.

El estudio indica que la única opción viable seria el uso de armas atómicas, medida que podría provocar una respuesta masiva de Rusia y probablemente el apocalipsis nuclear.

Al mismo tiempo, en el informe se especifica que la OTAN, como máximo, se daría cuenta de una posible invasión rusa del Báltico 6 días después de su inicio, y le daría poco tiempo para preparar la contraofensiva.  

También aconseja a Estados Unidos que no se moleste en enviar bombarderos y apoyo aéreo, pues ni los aviones de guerra más sofisticados podrían detener el avance de Rusia en el Báltico si este último país decide lanzar el ataque.

Desde el empeoramiento de la crisis ucraniana en 2014, las relaciones entre Rusia y la Alianza se han oscurecido hasta el punto de llegar a niveles no vistos desde la Guerra Fría.

hgn/nii/