El FMI anunció esta apertura bajo el concepto de “precaución y liquidez” y se contará con ella por un periodo de dos años como una forma de seguro con qué hacer frente al impacto de la pandemia sobre las finanzas del país.
Tal como ha venido siendo tras las decisiones gubernamentales sobre el manejo de la crisis no han tardado los cuestionamientos, pues son más de 7 mil millones que le han sido otorgados a la actual administración en este tipo de créditos, sin que exista mucha claridad sobre su distribución ni los compromisos en que ha incurrido el país para conseguirlos.
Justo en estos días la Junta Actuarial de la Caja de Seguro Social (CSS) recomendó el aumento en la edad de jubilación y la reducción del monto de las pensiones para hacer frente al descalabro del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y es ahí donde los economistas advierten un ejemplo de las presiones a las que pueda ser sometido el país en su afán de obtener estas líneas crediticias.
John Alonso, Ciudad de Panamá.
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