• El monumento más grande de Sudáfrica en honor a Nelson Mandela: una estatua de bronce de 9 metros en Pretoria, la capital administrativa de Sudáfrica.
Publicada: miércoles, 19 de julio de 2023 22:04

El Día de Nelson Mandela es una celebración internacional en honor al icónico líder sudafricano contra el ‘apartheid’, que se celebra anualmente en su cumpleaños, el 18 de julio.

El aniversario, que conmemora el ilustre legado de un hombre cuya épica lucha cambió el curso de la historia contemporánea, fue nombrado por la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) en noviembre de 2009 y observado por primera vez en 2010.

Cuando era un joven estudiante de derecho, Mandela se involucró en la política anticolonial y antirracista de Sudáfrica y se unió al Congreso Nacional Africano (ANC), que en ese momento dirigía la lucha de Sudáfrica contra el apartheid.

Dirigió la lucha por los derechos de las personas de color oprimidas en Sudáfrica, apoyándose en métodos de huelga, boicots y desobediencia civil.

El ícono revolucionario ha sido arrestado varias veces y juzgado al menos cuatro veces. Pasó más de 27 años en las prisiones de Robben Island, Polesmoor y Victor West.

Mandela saltó a la fama internacional tras su encarcelamiento en la década de 1980, cuando se convirtió en el preso político más famoso del mundo, un símbolo de la resistencia contra el apartheid y un icono para millones de personas que abrazaron y defendieron los ideales de igualdad humana y justicia.

Después de su liberación en 1990, participó en las negociaciones para poner fin al apartheid, lo que finalmente condujo a las primeras elecciones democráticas en 1994, en las que Mandela llevó al ANC a la victoria y se convirtió en presidente.

Abogó firmemente por los derechos de las personas que viven bajo regímenes represivos en todas partes, alentando el compromiso y la solidaridad a través de las fronteras.

Mandela apoya lucha de los palestinos

Mandela fue un firme partidario de la lucha palestina contra la ocupación sionista y estrechó lazos con los líderes palestinos desde principios de la década de 1960.

Para Mandela y el ANC, los palestinos y Yasser Arafat eran “camaradas de armas” y apoyaban su lucha contra la entidad sionista, tanto armada como desarmada.

Solo dieciséis días después de haber sido liberado de prisión en 1990, Mandela se reunió con Arafat en Zambia. Durante esa reunión, le deseó éxito a Arafat en su lucha contra colonialismo de Israel.

“Creo que nuestra lucha tiene mucho en común con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) porque vivimos en una forma única de colonialismo en Sudáfrica e Israel”, dijo Mandela en ese momento.

También afirmó que los sudafricanos “se identifican con los palestinos” porque consideran que el régimen israelí no tiene derecho a “suprimir los derechos humanos básicos en los territorios ocupados”.

Asimismo, arremetió contra el régimen sionista, denunciando que está “asesinando árabes inocentes e indefensos en los territorios ocupados”, algo que Sudáfrica no lo considera aceptable.

En 1999, realizó una gira por la región de Asia Occidental, incluida Palestina, y trazó paralelismos entre la lucha de los sudafricanos y los palestinos. “Las historias de nuestros dos pueblos, los palestinos y los sudafricanos, se corresponden de manera tan dolorosa y conmovedora que me siento intensamente como en casa entre compatriotas”, subrayó Mandela.

Relaciones de Mandela con el Occidente

La reputación de Mandela como defensor de los derechos humanos y su firme apoyo a Palestina y otros pueblos oprimidos del mundo no fue bien recibida por los regímenes occidentales ni por Tel Aviv.

Se le instó a distanciarse públicamente de Arafat a cambio de apoyo de cabildeo, a lo que Mandela se negó, manteniéndose firme en su apoyo a la lucha pro-palestina.

En una entrevista con el sitio web Press TV en mayo, Nkosi Zwelivelile Mandela, nieto del legendario ícono contra el apartheid de Sudáfrica, declaró que los sudafricanos se inspiraron en la heroica resistencia de los palestinos en su lucha por la liberación de los territorios ocupados por Israel.

“Como solía decir mi abuelo, durante nuestros días más oscuros de la lucha (contra el apartheid), ellos (los palestinos) nos apoyaron y estuvieron junto a nosotros”, remarcó el parlamentario sudafricano.

En los medios de comunicación occidentales, las reuniones de Mandela con los palestinos y los viajes a Irán fueron vistos como “controvertidos” y se intentó presentar su victoria contra el apartheid como una victoria para la democracia liberal de tipo occidental.

Curiosamente, Mandela fue retirado de la vigilancia del “terror” de EE.UU. recién en 2008, unos años antes de su muerte, y esas mismas personas lamentaron por su muerte y lo aclamaron como un héroe.

Por Ivan Kesic es un periodista de los Balcanes especializado en asuntos de Asia Occidental.