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Publicada: viernes, 3 de noviembre de 2017 13:07
Actualizada: viernes, 3 de noviembre de 2017 15:38

Una medida que iba a crear un gran caos, no solo en Irak sino también en Irán y Turquía, se quedó nula y su diseñador dejó el poder.

Se trata del polémico referéndum que se realizó de forma ilegal, el pasado 25 de septiembre, en la región semiautónoma de Kurdistán iraquí, liderada por Masud Barzani. Si bien, el gobierno regional dijo que el sí ganó la mayoría absoluta, por discrepancias con el gobierno central y otros motivos, tiró la toalla y suspendió el resultado del referéndum.

En este artículo, estudiamos el porqué de la marcha atrás de Barzani, además de analizar el futuro de esta región kurda.

Referéndum de Independencia  

Mientras la región del Oeste de Asia está sumergida en crisis como la guerra siria, la crisis humanitaria en Yemen y la inestabilidad en Irak, el independentismo kurdo en Irak, aumentó las preocupaciones acerca de unos cambios geopolíticos profundos en Oriente Medio. Razón por la cual, desde el inicio de esta movilización política, tanto el gobierno central iraquí como la comunidad internacional, excepto el régimen israelí, rechazaron la medida y afirmaron que no reconocerán el resultado.

Sin embargo, pese a todas las advertencias, Barzani decidió realizar el referéndum cuyo resultado fue un 93% de votos a favor de la secesión. En este sentido, ya tal como se esperaba, la comunidad internacional rechazó la votación y apostó por diálogo entre las partes en disputa para encontrar una solución pacífica y evitar que el problema se convierta en una nueva crisis especialmente cuando los terroristas de Daesh están perdiendo fuerza dentro del país. Pero, la respuesta desde el Kurdistán iraquí no era satisfactoria y se abogó por enfrentamientos y no colaborar con Bagdad.

Reacción del gobierno central y países involucrados

Debido a la negativa de Barzani, empezó la operación de las fuerzas iraquíes para retomar el control de las zonas en disputa y presionar al gobierno regional.

En medio de la crisis militar y política, la ciudad de Kirkuk tuvo una gran importancia ya que cuenta con 40 por ciento del petróleo y 70 por ciento del gas de Irak. Barzani sabía que para ejecutar el plan de la independencia del Kurdistán no tiene otra alternativa que dominar esta ciudad. Por lo tanto, cuando Bagdad vio la situación tan tensa recuperó el control de Kirkuk en tan solo 20 horas. Además de Kirkuk, las fuerzas iraquíes dominaron varias otras partes como ciudad de Altun Kupri, en el norte de Kirkuk y lo mismo pasó con Dehok, la localidad norteña de Irak. Algo que dejó a Barzani bajo mucha presión y le motivó retirarse y emitir un comunicado con los siguientes puntos: La primera, un alto al fuego inmediato” en todas las zonas en disputa; la segunda, “congelar” los resultados del referéndum separatista y, por último, empezar “conversaciones abiertas” entre el Gobierno regional kurdo y el Gobierno iraquí.

El gobierno central acogió la iniciativa pero al mismo tiempo enfatizó que no acepta la suspensión del resultado del referéndum y que solo se debe anularlo, ya que de no ser así tal escena podría repetirse en cualquier momento en el futuro.

Motivos de la marcha atrás de Barzani

Además de la reacción contundente y rápida del gobierno central iraquí y presionar a las autoridades kurdas mediante una amplia operación militar, la falta de acompañamiento de la comunidad internacional con Barzani le motivó tirar la toalla y apostar por el diálogo. El Kurdistán iraquí para materializar su sueño independentista había contado con el apoyo de los países occidentales como EEUU y el régimen de Israel, los que de forma indirecta habían defendido este movimiento, algo que no se materializó y toda la comunidad internacional dejó solo a esta región y apoyaron la integridad territorial iraquí. En este contexto, no se debe olvidar las presiones ejercidas por parte de Irán, Turquía y el mismo Bagdad que tuvieron una gran influencia en la estrategia de Barzani. Ellos impusieron sanciones y bloques terrestres y aéreos, por los que, los kurdos se quedaron asfixiados y desconectados del mundo y tal medida motivó que Barzani no pudiera resistir más que unos días.

Consecuencias del referéndum para los kurdos

Desde que Barzani rechazó el diálogo con el gobierno central y celebró el referéndum y posteriormente apostó por la secesión hasta el fin de la operación iraquí, los kurdos perdieron un 30% del territorio que tenían bajo su control. En este contexto, lo peor fue el dominio de Bagdad a los pozos petroleros de Avana y Bai Hasan, al noroeste de Kirkuk. Ambos, los más importantes de la zona en disputa entre los gobiernos central y regional, proporcionaban el 45 % de la producción kurda. Su pérdida equivale a la mitad de los ingresos de la región autónoma, cuya economía ya se encontraba en serias dificultades. La pérdida de los 280.000 barriles diarios de crudo que producían, no sólo supone un grave contratiempo a su economía, basada casi exclusivamente en la exportación de petróleo, sino que cercena sus sueños de independencia.

El conjunto de estas graves consecuencias para los kurdos, motivó a Masud Barzani, quien fue responsable de esta situación, renunciar al cargo. De esta forma, Barzani quien quería ser el héroe nacional de los kurdos, no solo no pudo beneficiar a este pueblo, sino les perjudicó económicamente en gran medida.

Rasoul Goudarzi
Rasoul Goudarzi Periodista y analista internacional, Master en Relaciones Internacionales de la Universidad Azad de Irán. Especialista en temas principalmente de Oriente Medio e Irán. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales.

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