• Tomás Zerón de Lucio, exdirector en jefe de la Agencia de Investigación Criminal de la Procuraduría General de la República (PGR) de México, ofrece una conferencia de prensa para anunciar la renuncia a su cargo, 15 septiembre 2016.

Nueve funcionarios mexicanos, incluido el jefe de la AIC, cometieron irregularidades en las investigaciones sobre la desaparición de los 43 normalistas.

Entre dichos responsables también se encuentra el exjefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) Tomás Zerón. Unos y otros cometieron irregularidades de tipo "administrativo" en una diligencia realizada en el marco de las pesquisas por la desaparición en 2014 de 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa, en el estado mexicano de Guerrero.

Esa es la conclusión del dictamen final de una investigación interna de la Procuraduría General de la República (PGR) sobre una diligencia que encabezó Zerón el 28 de octubre de 2014 en el río San Juan con uno de los detenidos por el caso, y que difiere de un proyecto preliminar elaborado durante la gestión del anterior visitador, César Chávez.

Según la resolución definitiva, a la que la agencia de noticias española Efe ha tenido acceso y cuya autenticidad ha avalado hoy viernes la actual visitadora, Adriana Campos, entre las irregularidades destacan el traslado al río de Agustín García Reyes, presunto miembro del cártel Guerreros Unidos, sin un mandamiento ministerial y sin la presencia de su defensor.

 

Además, ninguno de los funcionarios que participaron dejó constancia de las actuaciones en el río ni realizaron peritajes para descartar o preservar una pieza ósea hallada allí, presuntamente de origen animal, ni se registró la cadena de custodia de los indicios encontrados.

La diligencia, que nunca fue incorporada al expediente del caso, salió a la luz en abril de 2016, cuando el grupo de expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que investigaba el asunto, presentó su último informe antes de abandonar el país.

Ello despertó las suspicacias de los familiares de las víctimas, ya que fue en ese lugar donde fue hallada —un día después de la diligencia— una bolsa con restos óseos que permitieron identificar a uno de los 43 alumnos de la escuela para maestros de Ayotzinapa detenidos el 26 de septiembre de 2014 por policías.

De acuerdo con la versión oficial, los jóvenes fueron entonces entregados a una célula de Guerreros Unidos que los mató e incineró en un basurero en el municipio de Cocula, antes de tirar sus cenizas al río.

aaf/mla/snr/nal

Publicada: viernes, 17 de febrero de 2017 19:20
Commentarios