• El enviado especial de la ONU a Libia, Bernardino León (3º izqda), atiende una reunión con los miembros del Congreso General Nacional libio en Tripóli, marzo del 2015.
Publicada: viernes, 11 de septiembre de 2015 7:55

Los dos gobiernos en conflicto en Libia comenzaron el jueves una nueva ronda de conversaciones para intentar llegar a un acuerdo de paz concluyente antes del 20 de septiembre, el último plazo fijado por Bernardino León, enviado especial de la ONU para este país africano.

Los delegados del Gobierno oficial —reconocido internacionalmente y con sede en la ciudad oriental de Tobruk—han aceptado un acuerdo preliminar, sin embargo, el llamado gobierno de Salvación Nacional (GSN), con sede en Trípoli (capital libia) no han accedido aún.

Desde la campaña militar extranjera orquestada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que acabó con el régimen de Muamar Gadafi en octubre del 2011,  Libia cuenta con dos facciones principales: una, el Gobierno interino, encabezado por el premier Abdolá al-Thani, nombrado por la Cámara de Representantes, y la otra, el llamado GSN.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) que ejerce de mediadora en la crisis libia ya ha fijado varios plazos para que las partes traten de finalizar un acuerdo pero han sido postergados en varias ocasiones, el último, cuando León dio un ultimátum a las facciones libias el 29 de abril para formar un Gobierno de coalición.

Esta vez, el enviado especial, confía en que la fecha límite del 20 de septiembre sea ya la "última" y que, antes de ese día, las partes puedan llegar a un acuerdo para "salir de la crisis", aunque no ha determinado que surgiría si se incumpliese de nuevo la fecha límite de tales negociaciones.

En similares declaraciones, León anunció la semana pasada que confía en que se logre un acuerdo para la formación de un gobierno de unidad en los próximos días.

El representante especial para la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Libia, Bernardino León

 

El mandato de la Cámara de Representantes, el Parlamento que apoya al Gobierno reconocido internacionalmente, expira en octubre de este mismo año, lo que añade más presión a los diálogos.

Los combates entre los cerca de 1700 grupos armados activos en Libia para controlar recursos y territorio han dejado a este país en la ruina y, si incluimos los enfrentamientos para derrocar al régimen de Muamar Gadafi, se puede hablar de unos 30.000 muertos y  50.000 heridos.


A la crisis del país africano se le une la presencia del grupo terrorista Daesh que se hizo publica desde el pasado febrero, cuando se transmitió la ejecución de 21 cristianos coptos, desencadenando una crisis humanitaria donde muchos libios como muchos otros africanos, para salvaguardar su vida deciden echarse al mar en busca de una vida mejor en Europa, a sabiendas que pueden morir en el intento.

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