En el tercer día del Hach, los peregrinos arrojan piedras a la primera de las tres paredes de Yamarat, en la región de Mina.
Este es uno de los principales rituales del Hach y marca el comienzo de las celebraciones del Eid al-Adha, o la gran musulmana Fiesta del Sacrificio. El Hach es el quinto de los llamados pilares del Islam y dura cinco días. Cada musulmán debe peregrinar, al menos una vez en la vida a la ciudad de La Meca, siempre y cuando tenga los medios económicos y las condiciones de salud necesarias.
El evento motiva a los musulmanes actuar con una firme voluntad, pasos seguros, y manos y mentes preparadas.
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