Tras el incendio en Grenfell Tower acaecido en el corazón de Londres, la capital, los manifestantes exigieron que la primera ministra británica, Theresa May, renuncie al cargo mientras gritaban al unísono eslóganes como "May debe irse", "justicia para Grenfell" y "sangre en sus manos".
La premier británica también ha estado bajo intensa presión después de rechazar reunirse con las víctimas de la deflagración, optando por hablar de lejos con los servicios de emergencia en su lugar.
El incendio comenzó en la medianoche del martes en la torre y se extendió rápidamente por las plantas. Los medios británicos han señalado que el balance podría llegar a superar los 60 muertos. Según la cadena BBC, hay 76 personas de las que no se sabe nada desde el incendio.
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