Millones de personas en Siria se han visto obligadas a abandonar su país por las amenazas de los grupos terroristas como la banda takfirí EIIL (Daesh, en árabe).
Sin embargo, parece que los niños sean las víctimas principales de la crisis de refugiados, quienes, en ocasiones, tienen que enfrentar diferentes problemas, desde malnutrición hasta altos niveles de violencia sexual. Así que una vez que la gente abandona una zona de guerra, su exposición a la violencia no ha terminado.
Desde marzo de 2011, Siria es escenario de sangrientos conflictos armados protagonizados por varios grupos terroristas con el apoyo de ciertos países regionales y occidentales, a fin de derrocar al Gobierno legítimo del presidente sirio, Bashar al-Asad.
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