Esto se ocurre durante una tregua local con el Gobierno del presidente de Siria, Bashar al-Asad, en esta ciudad cercana a la frontera libanesa.
El Gobierno sirio siempre ha apoyado una amnistía general prolongada por Al-Asad para que los rebeldes depongan sus armas y se entreguen a las autoridades, como una oportunidad para que se reincorporen a la vida civil.
Siria vive sumida en un conflicto desencadenado por grupos armados que intentan derrocar al Gobierno legítimo de Damasco.
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