La semana pasada, dos miembros del grupo takfirí EIIL (Daesh, en árabe), tras atacar la iglesia de Saint-Etienne-du-Rouvray, en la región de Normandía, en el norte de Francia, decapitaron al sacerdote Jacques Hamel e hirieron de gravedad a otra persona.
Según las fuentes, unas 2000 personas han participado este martes en este acto rodeado de estrictas medidas de seguridad, para dar el último adiós al padre Hamel.
El presidente de Francia, François Hollande, no participó en esta ceremonia.
xsh/anz/rba
