Son de respetar las elecciones y decisiones de los países en el campo del uso pacífico de la tecnología nuclear y de las políticas del ciclo de combustible.
“La diplomacia y el diálogo son las únicas herramientas para conseguir una solución íntegra y duradera para el caso nuclear iraní y, por tanto, todos los países miembros de la AIEA deben colaborarse de forma positiva a fin de solventar el caso”, indica el Movimiento por medio de un comunicado.
La carta, leída por el embajador iraní ante la AIEA, Reza Nayafi, hace referencia a los pasos prácticos que Irán ha dado según el marco de cooperación establecido entre las partes, y rememora las corroboraciones de la Agencia en sus informes mensuales al respecto.
Enfatiza asimismo el derecho básico e innegable de todos los países del mundo a investigar, desarrollar, producir y utilizar la energía nuclear con fines pacíficos, al mismo tiempo que rechaza cualquier interpretación que prohíba o limite tal proceso.
“Son de respetar las elecciones y decisiones de los países, como la República Islámica de Irán, en el campo del uso pacífico de la tecnología nuclear y de las políticas del ciclo de combustible”, expresa la nota.
Además, el MNA recalcó la necesidad de evitar cualquier presión o intervención inadecuada en las actividades de la Agencia, en especial en los procesos de verificación, ya que dañarían el funcionamiento y la credibilidad de este organismo internacional.
En esa misma jornada, la AIEA informó del viaje de una delegación de sus expertos a Irán, previsto para el próximo marzo, con el fin de abordar con las autoridades persas los temas pendientes sobre las actividades nucleares de Irán.
Estados Unidos y algunos de sus aliados, en particular el régimen de Israel, alegan que Irán podría perseguir fines bélicos en su programa de energía nuclear, una acusación fuertemente rechazada por el país persa.
Lo extraño es que el régimen israelí, que presuntamente cuenta con un arsenal atómico de más de 200 ojivas nucleares, se niega a adherirse al Tratado de No Proliferación (TNP) y tampoco permite inspecciones a sus instalaciones nucleares, manifiesta preocupación por la naturaleza del programa de energía nuclear de Irán.
Por otra parte, la AIEA ha realizado numerosas inspecciones a las instalaciones nucleares iraníes, empero, nunca ha encontrado prueba alguna que evidencie desvío alguno hacia fines no civiles del programa de energía nuclear de Irán.
El periodista e investigador estadounidense Gareth Porter, en un informe divulgado en octubre del año pasado, reveló que la AIEA citó documentos falsificados por el régimen israelí en sus informes sobre el posible carácter bélico del programa de energía nuclear de Irán.
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