La protesta comenzaba oficialmente a las 7, pero para las 6 de la tarde, decenas de miles de londinenses cambiaron el ruido del tráfico de Whitehall, por cánticos contra la política migratoria más reciente de Donald Trump.
Entre los gritos y las pancartas, claras referencias a la prohibición para ciudadanos de Somalia, Siria, Irán, Sudán, Irak, Libia y Yemen de poder viajar a los Estados Unidos, pero también contra la postura neutral de muchos ciudadanos y políticos.
Pero las protestas del pueblo no se alzan tan solo contra Trump, sino también contra la primera ministra Theresa May, quien a pesar de no compartir esta polémica decisión, ha invitado a Trump al Reino Unido.
Las voces que los británicos han sumado al resto de protestas por el mundo se unen además a una iniciativa online que pide que se prohíba la entrada al presidente norteamericano Donald Trump.
Una iniciativa que por el momento ha recolectado más de un millón de firmas en sus primeras 24 horas y que tendrá que ser ahora debatida en el parlamento.
Ian Diez, Londres.
akm/nal
