En un informe emitido el jueves, los conservadores se mostraron convencidos de que el Gobierno de la primera ministra, Theresa May, debe suspender la exportación de armas a la península árabe hasta que termine una investigación independiente sobre supuestas violaciones a los derechos humanos por parte de Al Saud en el país vecino.
Chris White, que dirige la investigación sobre las exportaciones, pidió la acción del Gobierno. “El Gobierno ya no puede esperar (…) Ahora debe tomar una medida urgente, frenando la venta de armas a la coalición liderada por Arabia Saudí hasta que nosotros podamos asegurarnos de que no habrá riesgos de violación”.
El Gobierno ya no puede esperar (…) Ahora debe tomar una medida urgente, frenando la venta de armas a la coalición liderada por Arabia Saudí hasta que nosotros podamos asegurarnos de que no habrá riesgos de violación”, indicó Chris White, que dirige la investigación sobre las exportaciones.
De igual manera, White exigió al Gobierno que iniciara una investigación independiente y cabal de las circunstancias que rodean los incidentes en Yemen, como el uso de bombas de racimo. Citando a algunos ministros británicos, los conservadores señalaron que el Gobierno ha fallado en llevar a cabo una investigación “creíble” al respecto.
Los políticos además expresaron en su nota conjunta, su preocupación por el hecho de que el apoyo que brinda el Gobierno británico a Al Saud, en concreto a través de la venta de armas, podría haber tenido el impacto de “conferir la legitimidad” a las medidas saudíes.
El informe también recuerda que el Comité de Control de Exportación de Armas (CAEC, por sus siglas en inglés) acusa al régimen saudí de obstruir los esfuerzos que pretenden averiguar la veracidad de las afirmaciones de las organizaciones pro derechos humanos.
Esta cuestión ha creado una brecha en el Parlamento británico. La semana pasada, la oposición liberada por Crispin Blunt, jefe del comité selecto parlamentario sobre asuntos exteriores, bloqueó el borrador de ley que velaba por frenar la exportación de armas a Arabia Saudí.
A juicio de Blunt, una alianza Londres-Riad es la única que podría “asegurar” la materialización de los objetivos estratégicos del Reino Unido.
Desde el inicio de la agresión saudí a Yemen, es decir, 26 de marzo de 2015, la corona británica ha vendido armas a Riad equivalentes a 3.7 mil millones de libras esterlinas. Dicha agresión militar, según las Naciones Unidas, ya ha dejado al menos 10 mil muertos.
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