• Foto divulgada por el Departamento de Policía de El Cajón, extraída de un vídeo del incidente, muestra a dos agentes apuntando con sus armas al joven negro y él aparece como si estuviera apuntando a uno de los policías.
Publicada: miércoles, 28 de septiembre de 2016 8:55

Otro afroamericano murió el martes tras recibir disparos mortales de la Policía de la localidad de El Cajón, en el estado de California (suroeste de EE.UU.).

La noticia se dio a conocer por el Departamento de Policía, confirmando que su muerte se produjo debido a la gravedad de las heridas recibidas más temprano por un agente.

El jefe de Policía de El Cajón, Jeff Davis, ha explicado que el fallecido, de 30 años y aún no identificado, se negó a cumplir las órdenes de los agentes policiales de levantar sus manos.

La investigación se acaba de abrir, pero en base a las imágenes suministradas de forma voluntaria por un testigo, el sujeto no respondió a la petición” de los agentes, aseguró el teniente Rob Ransweiler, de la Policía de El Cajón.

Detalló, asimismo, el sospechoso se metió la mano en los bolsillos del pantalón y luego sacó un objeto de uno de los bolsillos, actuando “como si fuera a disparar con una pistola”.

Una foto divulgada por el Departamento de Policía de El Cajón, extraída de un vídeo del incidente, muestra a dos agentes apuntando con sus armas al joven negro y él aparece como si estuviera apuntando a uno de los policías.

Tal como comenta la Policía, cuando el joven tomó “una postura de tiro” con un objeto en su mano y lo apuntó a la cara al agente, el segundo agente preparó su pistola eléctrica ‘taser’ para usarla contra el sospechoso pero se desconoce si llegó a darle alguna descarga. Lo que está claro es la muerte del afroamericano por las balas de la Policía.

Antes de que muriera el sospechoso, el teniente Rob Ransweiler, de la Policía de El Cajón, manifestó que los agentes respondieron al “comportamiento errático” del hombre en cuestión, al agregar que “la investigación se acaba de abrir, pero en base a las imágenes suministradas de forma voluntaria por un testigo, el sujeto no respondió a la petición” de las autoridades de levantar las manos.

Al declarar que se escuchó hasta cinco disparos, varios testigos denunciaron que los agentes abrieron fuego “indebidamente” rápido, y sugirieron que esta rapidez a la hora de actuar pudo estar influida por el hecho de que el hombre que se comportaba “de forma errática” era de raza negra.

Tras el tiroteo, varias personas se congregaron rápidamente en la escena de los hechos para protestar contra la muerte del joven afroamericano; la última de las muertes a manos de la Policía, un acto motivado, en su opinión, por razones raciales.

Antes de esto, la ciudad estadounidense de Tulsa (Oklahoma) fue testigo de amplias manifestaciones por la muerte de un hombre afroamericano llamado Terens Crucher, de 40 años, que perdió la vida a comienzos de este mes a manos de la policía mientras caminaba hacia su vehículo con las manos en alto.

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