Como si se tratara de un Reality Show. Así fue la jornada del arresto y procesamiento del expresidente Donald Trump. Ante una corte de Nueva York, Trump se rindió ante las autoridades en la causa de pagos ilegales a dos mujeres y al menos 34 cargos de falsedad material en las rendiciones de cuentas de sus múltiples negocios.
Trump se declaró inocente y no se le exigió fianza; fue liberado y partió hacia Mar-a-Lago tras comparecer ante la corte. Según Danny Shaw, académico y autor, este circo mediático más bien beneficiaría al imputado a través de impulsar y amplificar su narrativa.
Desde las redes sociales, Trump y sus esbirros se han dedicado a denunciar este proceso como una supuesta persecución política con el fin de galvanizar a sus bases electorales con miras a la contienda electoral 2024.
Desde la Florida, Trump cerró la jornada con un acto de campaña pidiendo fondos a sus seguidores.
Si bien se esperaba una ley mordaza en su contra, la medida no tuvo efecto y el procesado –el primer expresidente acusado de semejantes cargos en la historia de EE.UU.– continúa su campaña electoral.
Marcelo Sánchez, Washington.
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