• Lanzamiento de prueba de un misil antisatélite por Rusia.
Publicada: miércoles, 19 de julio de 2017 10:01
Actualizada: miércoles, 19 de julio de 2017 13:18

China y Rusia podrían paralizar al Ejército de EE.UU. con un ataque contra sus satélites, sin los cuales el país norteamericano perdería sus funciones.

El Ejército estadounidense funciona basándose en operaciones espaciales para sus comunicaciones, coordinaciones, navegación y vigilancia. Incluso las actividades civiles, como el mercado de valores, dependen de los satélites de GPS (Sistema de Posicionamiento Global), informó el diario estadounidense Business Insider (BI) en un informe publicado el martes.

“Si fueras un adversario (de Washington), para atacar a Estados Unidos empezarías atacando satélites (…) los primeros disparos en una guerra entre EE.UU y Rusia o China nadie escucharía probablemente”, subrayó Peter Singer, un alto miembro del instituto de investigación política estadounidense (Think Tank, en inglés) New America, citado por el mismo medio.

Según Singer, China y Rusia también dependen de los aparatos desplegados en la órbita de la Tierra para numerosas funciones, pero EE.UU. es el más dependiente. Los aviones militares rusos y chinos siguen aplicando sistemas analógicos en sus viejos aviones, tanques y naves, que funcionan mejor sin los satélites.

BI recuerda que China lanzó en 2007 un misil, que tras volar más de 600 kilómetros por encima de la tierra, destruyó uno de sus propios satélites de meteorología. Desde entonces, Rusia ha llevado a cabo al menos cinco pruebas de misiles antisatelitales.

Si fueras un adversario (de Washington), para atacar a Estados Unidos empezarías atacando satélites (…) los primeros disparos en una guerra entre EE.UU y Rusia o China nadie escucharía probablemente”, subrayó Peter Singer, un alto miembro del instituto de investigación política New America.

 

La Armada de EE.UU. también ha realizado tests de misiles antisatélite, hechos que apuntan a la fuerte militarización del espacio por las superpotencias mundiales.

“El espacio no es un santuario, es un campo de guerra”, así lo afirmó la semana pasada el general de brigada de la Fuerza Aérea estadounidense, Mark Baird, en alusión a las actividades espaciales chinas y rusas que buscan desafiar la superioridad de EE.UU. en el espacio.

A su vez, el vicealmirante Charles Richard, del Comando Estratégico de EE.UU., advirtió de que “aunque no estamos en una guerra en el espacio, tampoco creo que estemos en paz”.

Con fecha anterior, altos mandos del Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono) admitieron que Rusia y China cuentan con una serie de armas de la era espacial, capaces de eliminar los sistemas de satélite estadounidenses localizados en la órbita terrestre, porque son controlados por una tecnología informática anticuada.

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