Se trata de Paul O'Neal, un joven afroamericano de 18 años edad, que murió a raíz de las heridas que sufrió tras los disparos de agentes policiales. El tiroteo se produjo la noche del jueves durante una investigación de vehículo robado en el barrio South Shore, en Chicago.
En uno de los videos divulgados el viernes por la Dirección de Revisión Independiente de la Policía (IPRA) se ve el momento en que el coche que conducía O'Neal pasa a toda velocidad junto a una patrulla. Luego, uno de los oficiales baja del vehículo y realiza varios disparos. Tras ello, hay una persecución en un callejón en el que O'Neal, quien iba desarmado, es herido de un disparo por la espalda.
Cuando los oficiales de policía tienen una mala conducta intencional o un comportamiento inapropiado, tienen que rendir cuentas", dice Eddie Johnson, superintendente de la Policía de Chicago en un comunicado.
Pese a que en otros videos –recuperados de las cámaras corporales de los policías y de las patrullas– se puede escuchar a uno de los oficiales decir, “ahora voy a pasar 30 días en el escritorio”, no se puede ver al autor de los disparos.
"Cuando los oficiales de policía tienen una mala conducta intencional o un comportamiento inapropiado, tienen que rendir cuentas", dijo Eddie Johnson, superintendente de la Policía de Chicago en un comunidado.
Según la familia de la víctima, que ya ha presentado una demanda civil contra la Policía de Chicago, O’Neal murió "por negligencia y debido a que sus derechos constitucionales fueron violados”.
Los tiroteos con intervención policial en Chicago han sido objetos de un intenso repudio luego de que saliera a la luz en noviembre pasado un video que muestra a un oficial blanco disparando 16 veces contra el adolescente negro Laquan McDonald.
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