Publicada: martes, 30 de mayo de 2017 10:23

Los oficios se transformarán a causa del desarrollo de la tecnología en los próximos años.

Según los expertos de la Universidad de Oxford, el 47 % de los puestos de trabajo que hoy conocemos está en riesgo de desaparecer. El 90 % que permanezca cambiará radicalmente. Pero, algunas profesiones están mejor colocadas que otras para salir reforzadas de esta transformación. Estos son algunos ejemplos de los oficios que no enfrentarán desafíos en el futuro.

Óptico:

La Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS) establece que esta profesión tiene como foco fundamental “desarrollar las actuaciones dirigidas a la detección de los defectos de la refracción ocular, a la utilización de técnicas de reeducación, prevención e higiene visual y a la adaptación de ayudas ópticas”.

Dada nuestra creciente exposición a todo tipo de pantallas, parece lógico incluir a los ópticos entre las profesiones que no desaparecerán como resultado de la cuarta revolución industrial. Además, tras la llegada de la realidad aumentada (tecnología que superpone información digital sobre el mundo real), estos profesionales pronto podrían convertirse además en personal estratégico para muchas empresas.

Historiador:

Como aclara la RAE, un historiador es un “especialista en historia”, un profesional que se encarga del estudio, interpretación y descripción del pasado de la humanidad. Vinculados por lo general al ámbito docente, su presencia y permanencia es para todos nosotros una cuestión de supervivencia porque, como dice la sabiduría popular, “el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”.

En la actualidad, la realidad virtual permite recrear la historia con experiencias inmersivas imposibles de olvidar. Es importante aclarar que esta tecnología lleva ya décadas entre nosotros, siendo ahora cuando vive su proceso de democratización.

Filósofo:

Hoy nadie se atreve a cuestionar el futuro de quienes deciden dedicar su carrera al mundo de la estadística y las matemáticas. Son perfiles muy demandados por proyectos de big data (herramientas de análisis de datos masivos) y la probabilidad de que algún día les falte trabajo parece ser realmente baja, por no decir imposible. Lo que muchos no saben es que el avance de la inteligencia artificial está sujeto precisamente a las aportaciones que llegan de la filosofía.

 

Camarero:

China es un referente en materia de robotización, por lo que para presentar el futuro de esta profesión se debería utilizar el caso concreto de dos de sus restaurantes pioneros en la incorporación de camareros mecánicos.

El primero en contratarlos fue el Dalu Robot, un establecimiento especializado en el hot pot (caldero mongol). Lo hizo en 2010, anunciando la presencia de un equipo de camareros robots que no servían la comida, sino que se limitaban a acercarla a la mesa.

Los robots camareros tienen una capacidad de interlocución reducida, no más de 40 frases.

Tres años más tarde, se anunció la apertura del Haohai Robot Restaurant, un establecimiento donde, a diferencia del anterior, trabajaban además en la cocina. Eran un total de veinte autómatas de aspecto androide que se encargaban de casi todo, desde la reserva de la mesa hasta de servir las bandejas. Tan solo necesitaban algo de ayuda para cortar la carne y la verdura.

Sin embargo, no todo era perfecto, dado que los robots tenían una capacidad de interlocución francamente reducida, puesto solo podían entender cuarenta frases. ¿Podría ser algo así el futuro de la restauración?

No, por ello no sorprende encontrar noticias como las protagonizadas recientemente por los restaurantes de la ciudad de Guangzhou (o Cantón): dado su bajo rendimiento, habían decidido despedir a los camareros-robot. Sus camareros mecánicos, que no pedían aumentos de sueldo ni hacían huelga, tenían serios problemas para servir sopa sin salpicar, chocaban continuamente unos contra otros y se averiaban muchísimo.

¿Estamos frente a un fenómeno aislado, o se trata de una muestra más de que es posible quitar el empleo a los robots sacando toda nuestra humanidad? Personalmente, me quedo con lo segundo.

Periodista:

Internet ha supuesto un enorme reto para esta profesión que al día de hoy aún vive rodeada de una gran dosis de incertidumbre. No obstante, cada vez somos más los que creemos que ya se está produciendo un claro punto de inflexión en la evolución de esta tendencia.

Traductor:

Muchos estarán cuestionando esta elección. Como todos sabemos cada vez hay más aplicaciones que hacen traducciones automáticas inmediatas de forma gratuita. Este es el gran reto de la traducción y, en particular, de todos aquellos que están desarrollando aplicaciones para procesos de traducción simultánea, desafío que, de momento, no parece fácil de resolver porque el sentido del humor es algo muy personal. De esta forma, una broma que a una persona puede parecerle muy divertida a otra podría no hacerle ni pizca de gracia. Además, algo que en un momento dado puede ser gracioso, tan solo minutos después puede resultar no serlo y hasta convertirse en algo ofensivo.

Abogado:

En contra de lo que muchos puedan creer, las tecnologías que forman el tsunami digital no son nuevas en absoluto. Lo que es nuevo es la velocidad a la que están entrando en nuestras vidas, lo que plantea un enorme desafío frente al ritmo de adaptación de los marcos legislativos.

snz/ctl/nal

Commentarios