Desde cuadros hasta grandes alfombras tejidas a mano, atraen la atención de cualquiera, animándole a conocer de cerca estas joyas coloridas. Se trata de la trigésima Exposición de Alfombras Hechas a Mano en Irán. Más de 450 empresas manufactureras y exportadoras de la industria del arte de las alfombras, que participan con una amplia gama de lujosas alfombras de todo tipo, como alfombras rurales, nómadas, finas y de seda.
Leyla está tejiendo alfombras desde hace 36 años. Como una herencia que llega de abuelas, el tejido de alfombras es más practicado por las mujeres, y mayormente en las aldeas.
Leyla es una de los casi dos millones de tejedores de alfombras en el país, un arte que fue desarrollado en Asia hace unos tres mil años. Hoy en día, las alfombras más antiguas se han convertido en un prestigio para grandes museos del mundo y las que se tejen en la actualidad son un valioso producto de comercio en todo el mundo.
La alfombra era la primera exportación no petrolera de Irán que fue sometida a las sanciones de EEUU, uno de los principales clientes de la alfombra persa.
La compra de una alfombra oriental puede crear un ambiente acogedor en su hogar, no obstante, según los partidarios del arte iraní, tener una alfombra persa, es como traer el paraíso en su entorno tanto por la belleza como por la sensación que les transmite.
Samaneh Kachui, Teherán
rtk/mkh
