Solo bastaron 3 días de estadía para que el Gobierno colombiano le ofreciera asilo político a la exfiscal venezolana, tema para que los grandes medios de comunicación le echaran más leña a la hoguera y buscaran una ruptura de relaciones, cosa que no ha pasado.
Para algunos analistas la postura del Gobierno colombiano es una medida que se atiene a las políticas injerencistas de otros países, que buscan de una u otra manera la ruptura diplomática y así por consiguiente desestabilizar la región.
La llegada de la exfiscal ha causado una tensión mediática y política muy fuerte en los opositores y partidarios del gobierno, por eso algunos llaman a la calma para conservar la unidad entre los países hermanos.
La exfiscal Ortega nunca se dejó ver la cara en público, lo que se ha podido conocer es que la señora ha partido hacia Brasil, sin darnos a conocer exactamente cuál fue su intención de venir a Colombia.
Álvaro Altamiranda, Bogotá
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